• Saltar al contenido principal
  • Saltar al pie de página

Reformas integrales Zaragoza

Hispana Proyectos, proyectos, reformas e instalaciones en Zaragoza

  • Ascensores
  • Reformas en Zaragoza
    • Reformas de baños
    • Reformas de cocinas
    • Reformas Pisos Zaragoza
    • Reformas Chalets y Adosados
    • Reforma de locales comerciales
    • Reforma de Comunidades Zaragoza
    • Reforma de Oficinas Zaragoza
    • Rehabilitacion de viviendas
  • Climatización
    • Instalación de Aire Acondicionado
    • Instalación de Calderas
    • Instalación de Calefacción
  • Arquitectura e Interiorismo
    • Estudio de Arquitectura
    • Interiorismo
  • Manitas en Zaragoza
    • Electricistas
    • Fontaneros
    • Pintores
  • Contacto
Inicio: >> Archivo de Actualidad

Actualidad

Cómo pintar una puerta sin lijar

cómo pintar una puerta sin lijar

Pintar una puerta puede parecer el típico apaño rápido hasta que te pones y descubres que entre lijar, quitar polvo, volver a limpiar y esperar secados, se te complica bastante la situación. Lo bueno es que sí puedes pintar una puerta sin lijar y conseguir un acabado más que digno, especialmente si la puerta está en buen estado y usas una imprimación de adherencia decente.

Hoy os contamos cómo y cuándo merece la pena hacerlo y qué materiales necesitas. Además, si tu puerta es de madera y quieres el clásico cambio a blanco, también veremos cómo pintar puertas de madera en blanco sin lijar sin acabar con chorretones, marcas de rodillo o desconchones a los dos meses. Si primero necesitas repararla, te aconsejamos leer este artículo sobre cómo reparar una puerta de madera.

¿Puedo pintar una puerta sin lijar?

Es mejor lijarla, pero si que es posible, sobre todo si la imprimación es de calidad, lo único que probablemente tendrás que repintarla antes de tiempo. Esto es así:

  • Porque la pintura se agarra a lo que hay en la superficie. Y si hay una capa brillante o contaminantes (grasa de manos, productos de limpieza, ceras), la adherencia baja.
  • Porque el uso diario de una puerta (roces, golpes, uñas, llaves, anillos) es bastante más agresivo de lo que parece.

Tendrá sentido pintar una puerta sin lijar si está en buen estado sin desconchones grandes ni barniz levantado, no hay brillos excesivos por el lacado, si vas a usar una imprimación de adherencia de calidad y si quieres un cambio estético y rápido, sin obra, y aceptas que quizá en unos años toque repaso.

No tendrá sentido pintarla sin lijar si hay desconchones, golpes con madera vista, o barniz cuarteado, o si la puerta tiene capas antiguas de esmalte al disolvente muy duras o mal adheridas o está muy castigada (niños, mascotas, roces continuos). Tampoco merece la pena si es una puerta con acabado muy brillante o con residuos de cera/silicona (típico de algunos limpiamuebles).

Materiales para pintar una puerta sin lijar

pintar puertas de madera sin lijar

Para pintar tu puerta vas a necesitas:

  1. Desengrasante o jabón neutro
  2. Trapos (mejor microfibra y alguno que no suelte pelusa)
  3. Imprimación de adherencia (importantísima)
  4. Esmalte al agua o acrílico o pintura a la tiza
  5. Rodillo de espuma flocado
  6. Brocha para los rincones (detalle y molduras)
  7. Cubeta (con rejilla si puede ser)

Esto es lo básico y necesario, pero también te resultará útil si tienes algún extra como cinta de carrocero (para bisagras, marco, cristales si los hubiera), cartón para el suelo, guantes de nitrilo, alcohol isopropílico o limpiador específico pre-pintura (si la puerta tiene mucha grasa), masilla para madera y espátula (si hay pequeños golpes) y un soporte o cuñas si la vas a pintar con la puerta desmontada. Si no quieres desmontar la puerta, al menos quita manillas, embellecedores y pestillo. Te ahorra disgustos y te deja un acabado más fino.

Cómo pintar puertas de madera sin lijar

1. Preparación

Lo primero es dejar todo bien preparado para pintar:

  1. Decide si pintas con la puerta puesta o quitada.
    1. Puerta puesta: más rápido, pero más fácil que caigan chorretones y más incómodo para cantos.
    2. Puerta quitada: mejor acabado y más control, pero requiere espacio.
  2. Protege la zona. Plástico en el suelo, cinta en marco si vas justo, y cartón para apoyar herramientas.
  3. Desmonta herrajes: manillas, rosetas, pestillo… todo lo que puedas quitar, fuera. Si no puedes, encinta bien.
  4. Revisa desperfectos. Golpecitos y arañazos: masilla para madera, secado, y si puedes, un mini lijado local SOLO en la masilla para nivelar, es un retoque puntual para que no se vea un bulto.
  5. Como consejo para el acabado, si tu objetivo es pintar puertas de madera en blanco sin lijar, cualquier imperfección se ve más. El blanco perdona menos que un gris medio.

2. Limpieza

Muy importante limpiarla bien para que no haya desconchones:

  1. Lava la puerta con jabón neutro o desengrasante suave. Especial atención a la zona de manillas (grasa de manos), bordes y cantos, parte inferior (polvo + golpes) y molduras (acumulan suciedad).
  2. Aclara y seca bien, es muy importante no dejar humedad en rincones.
  3. Desengrasa de verdad si hace falta. Si la puerta ha visto limpiamuebles, está cerca de la cocina u otra zona de paso muy común, pásale un trapo con alcohol isopropílico (o un producto pre-pintura) y deja evaporar.

3. Imprimación

Tendrás que elegir una buena imprimación adherente, así que busca una que indique claramente que sea para superficies no porosas (o barnizadas/lacadas), o de alta adherencia y sobre todo, compatible con esmaltes al agua. Si ya la tienes:

  1. Aplica una capa fina y uniforme, con el rodillo de espuma flocado para superficies grandes y la brocha para rincones, perfiles y molduras.
  2. Nada de empapar. La imprimación funciona mejor en capa fina, por lo que si cargas demasiado dejarás marcas, chorretones y el secado será peor.
  3. Respeta el secado del fabricante, no lo hagas al tacto para ver si está seco. Dale el tiempo real.

Si al secar notas alguna rugosidad puntual (polvo pegado, gotita), puedes solucionarlo con una pasada muy suave de estropajo fino o lija muy muy fina.

4. Pintura

pintar puertas de madera en blanco sin lijar

Para pintar una puerta sin lijar tienes dos opciones, el esmalte al agua o acrílico que es resistente y lavable, o la pintura a la tiza con un acabado mate muy bonito, pero que requiere cera o barniz si quieres que sea resistente.

Si buscas durabilidad, especialmente si la puerta se va a usar mucho, yo tiraría a esmalte al agua. Aplícala así para que te quede bien:

  1. La primera capa debe ser muy fina. No intentes cubrir al 100% en la primera, porque si cubres a lo bruto, dejarás una textura más rara.
  2. Orden de pintado: Primero molduras y rincones con brocha, luego el resto con el rodillo.
  3. No le des otra capa cuando esté empezando a secarse. repasar cuando empieza a secar. Si vuelves con el rodillo cuando aún está en este proceso, arrastras pintura y dejas marcas.
  4. Deja secar y segunda capa. Lo normal es que le des 2 capas. En blancos, a veces 3 si la base es oscura.

En el caso de que quieras pintar una puerta de madera en blanco, debe tener buena opacidad (consulta cobertura en ficha técnica si puedes). También es mejor darle capas finas pero en mayor cantidad, con 3 debería ser suficiente. Por último, ten cuidado con los cantos porque en blanco se notan más los pequeños vacíos o las sombras.

5. Acabado

Para acabar, mira la puerta con luz de lado, así verás si hay marcas, zonas más cargadas o pequeños fallos. Recuerda que aunque esté seca, la pintura tarda en endurecer, por lo que intenta que no reciba golpes o roces. Si has usado pintura a la tiza o quieres extra resistencia, aplica un barniz al agua compatible (mate/satinado según te guste). Eso sí, el barniz puede cambiar ligeramente el tono del blanco o el acabado.

Por último monta los herrajes cuando ya esté todo bien seco y curado, ya que si la montas demasiado pronto, marcarás la pintura con tornillos, rosetas o la presión.

¿Qué pasa si no lijo antes de pintar?

Pintar sin lijar funciona, sí, pero aparecen ciertos problemas que no ten encontrarás si le das un buen lijado. Algunos de estos problemas son:

  1. Mala adherencia: la pintura puede no agarrar bien, sobre todo en puertas barnizadas o muy satinadas.
  2. Desconchones o levantamientos: con el tiempo, en zonas de roce (alrededor de la manilla, cantos), puede saltar.
  3. Un agrietado más rápido: si hay incompatibilidad o hay humedad, se nota antes.
  4. Acabado más áspero o con textura: si la superficie tenía barniz irregular o micro-relieve, se traslada.
  5. Marcas de rodillo/brocha más visibles: porque sin lijar no igualas pequeñas imperfecciones previas.
  6. Durabilidad menor, lo que ya comentamos, seguramente toque repaso antes.

Cómo lijar tu puerta de madera

Si quieres hacerlo bien de manera profesional, para lijar una puerta como lo haría alguien que busca un acabado duradero y fino, aquí te dejamos nuestros pasos a seguir siempre que hay que lijar una puerta:

  1. Desmonta la puerta y los herrajes. Quita manillas, rosetas, pestillo y cualquier embellecedor, pero si puedes descolgar la puerta mejor porque será más cómodo y, si lo haces, apóyala en una mesa con cartones encima por si acaso.
  2. Evalúa el estado del acabado. Si hay zonas levantadas o desconchadas, ahí sí hay que rebajarlo un poco para que esté todo al mismo nivel.
  3. Para lijar basta que el grano esté entre 180-220, pero si es solo para rebajar imperfecciones o quitar pintura vieja, bastará con 150. Recuerda, debes lijar en el sentido de la veta de la madera.
  4. No te olvides de cantos y zonas de roce, debes lijarlo con suavidad para no redondearlos en exceso.
  5. Controla el polvo como si fuera parte del lijado, así que aspira y luego pasa un paño humedecido. Esto es necesario porque el polvo crea granitos y una mala adherencia, así que tampoco uses trapos que suelten pelusa.
  6. Repara golpes y grietas después del primer lijado. Puedes aplicarle masilla para madera. Deja que seque y lija esa masilla para nivelarlo.
  7. Haz un lijado de acabado antes de imprimar. Una pasada suave con 220 deja una superficie uniforme y lista para la imprimación.
  8. Haz una limpieza final pre-pintura. Aspira y pasa un paño húmedo y deja que seque. Puedes pasar un desengrasante y dejarlo que evapore si hay grasa.
  9. Imprimación y pintura como remate profesional. Aunque hayas lijado, la imprimación (la correcta) mejora su adherencia y uniformidad. Luego haz como te hemos comentado, con capas finas y secados completos, usando tanto el rodillo como la brocha.

Cómo quitar el óxido de las herramientas

cómo quitar el óxido de las herramientas

Saber cómo quitar el óxido de las herramientas no solo te ahorra dinero, sino que también alarga la vida útil de tus utensilios y mejora su rendimiento. Un destornillador oxidado pierde precisión, unas tijeras oxidadas no cortan bien y una llave fija con óxido puede llegar a dañar tornillos y tuercas.

Hoy vamos a explicaros cómo eliminar el óxido de las herramientas usando métodos caseros, productos comerciales y un proceso correcto de limpieza y mantenimiento.

Materiales necesarios para eliminar el óxido de las herramientas

Estas son las herramientas básicas que necesitarás:

  • Cepillo de alambre: ideal para óxido superficial o medio.
  • Lana de acero (000 o 0000): perfecta para acabados finos y piezas delicadas.
  • Papel de lija: grano medio para óxido fuerte y grano fino para remates.
  • Espátula metálica: útil cuando el óxido forma capas gruesas.
  • Guantes de protección: imprescindibles para evitar cortes y productos agresivos.
  • Gafas de seguridad: especialmente si vas a cepillar o lijar.

Luego, de forma complementaria, puedes contar con unos recipientes de plástico o vidrio (para vinagre o mezclas), trapos de algodón, cepillo de dientes viejo (muy útil en zonas pequeñas) y aceite lubricante o aceite multiusos.

Cómo quitar óxido de herramientas con métodos caseros

eliminar el oxido de las herramientas

Los métodos caseros son económicos, eficaces y perfectos para la mayoría de los casos domésticos. Funcionan especialmente bien cuando el óxido no ha penetrado demasiado en el metal.

Vinagre blanco

El vinagre blanco es uno de los remedios más eficaces para eliminar el óxido de las herramientas gracias a su contenido en ácido acético. Para usarlo correctamente:

  1. Coloca la herramienta en un recipiente.
  2. Cúbrela completamente con vinagre blanco.
  3. Déjala actuar entre 4 y 24 horas, según el nivel de óxido.
  4. Sácala y frota con un cepillo de alambre o lana de acero.
  5. Aclara con agua y seca bien.

Es muy eficaz incluso con si hay un nivel medio de óxido, siendo económico y fácil de conseguir. Por otro lado, puede oscurecer ligeramente el metal si se deja demasiado tiempo y tampoco es recomendable para piezas con mangos de madera.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato es ideal para para un nivel de óxido ligero y para herramientas delicadas. Úsalo así:

  1. Mezcla bicarbonato con agua hasta crear una pasta espesa.
  2. Aplica la mezcla sobre el óxido.
  3. Deja actuar entre 1 y 2 horas.
  4. Frota suavemente con un cepillo o lana de acero fina.
  5. Aclara y seca bien.

No es agresivo y es perfecto para darle un mantenimiento preventivo a tus herramientas. Por su eficacia, no funciona muy bien si ya está muy oxidada.

Limón y sal

Este método combina la acidez del limón con la acción abrasiva de la sal. Es especialmente útil para herramientas pequeñas o de uso ocasional, y para aplicarlo lo puedes hacer en 5 pasos:

  1. Espolvorea sal sobre la zona oxidada.
  2. Exprime limón hasta cubrir la sal.
  3. Deja actuar entre 2 y 6 horas.
  4. Frota con un cepillo o estropajo.
  5. Aclara y seca completamente.

Eliminar el óxido de las herramientas con métodos comerciales

como limpiar herramientas oxidadas

Cuando el óxido es profundo o el tiempo apremia, los productos comerciales ofrecen una solución rápida y muy eficaz. Puedes utilizar un spray antióxido, que penetra en el óxido y lo afloja, facilitando su eliminación. Solo tienes que pulverizarlo directamente sobre la zona afectada y dejarlo actuar el tiempo indicado. Luego, solo te faltará frotarlo bien y limpiar. Son ideales para tornillos, bisagras y mecanismos móviles.

Luego tienes desoxidantes químicos, que son productos más potentes para restauraciones más importantes. Os recomendamos bastante usar guantes y trabajar en un lugar ventilado por si acaso, siguiendo estrictamente las instrucciones del fabricante y sin prolongar el tiempo de aplicación innecesariamente. Estos productos son la mejor opción cuando los métodos caseros no funcionan.

Cómo limpiar herramientas oxidadas

Eliminar el óxido no es el final del proceso, limpiar correctamente las herramientas oxidadas es lo que garantiza que el problema no vuelva a aparecer y solo tienes que seguir tres pasos:

  1. Lavar. Limpia los restos de óxido, producto o mezcla con agua y, si es necesario, un poco de jabón neutro.
  2. Secar. Seca inmediatamente con un trapo limpio. La humedad es el principal causante del óxido.
  3. Lubricar. Aplica una capa fina de aceite multiusos o aceite específico para herramientas. Esto crea una barrera protectora frente a la humedad.

¿Es mejor el vinagre o el bicarbonato de sodio para el óxido?

Si hay poco óxido y es solo algo a nivel superficial o como mantenimiento preventivo, bastaría con el bicarbonato de sodio, pero si ya tienes que quitar más óxido el vinagre blanco es mejor, actúa más rápido y en profundidad.

Si tienes dudas, empieza por bicarbonato y pasa al vinagre si ves que el óxido no desaparece.

¿Cuál es el mejor producto para quitar el óxido?

El mejor producto es el que se adapta a tu situación concreta:

  1. Para uso doméstico ocasional: vinagre blanco.
  2. Para mantenimiento frecuente: bicarbonato de sodio.
  3. Para restauraciones o uso profesional: desoxidantes químicos comerciales.

¿Y el más rápido?

Si lo que quieres es acabar cuanto antes pues los métodos comerciales serían más rápidos, tanto el spray antióxido como un desoxidante químico, seguido de un cepillado mecánico. En pocos minutos puedes devolverle la vida a una herramienta muy deteriorada, siempre que luego la limpies y lubriques correctamente.

Aprender cómo quitar el óxido de las herramientas es una habilidad práctica, útil y fácil de dominar. Con los métodos adecuados puedes eliminar el óxido de las herramientas, limpiar herramientas oxidadas correctamente y evitar que el problema vuelva a aparecer. Así que ya sabes, déjala bien limpia y dale un buen mantenimiento de vez en cuando para que te dure lo máximo posible.

Cómo cambiar un interruptor de luz

cambiar un interruptor de luz

Cambiar un interruptor de luz es una de esas pequeñas reparaciones domésticas que, aunque al principio imponen respeto, en realidad están al alcance de cualquiera con un mínimo de cuidado y sentido común. Ya sea porque el interruptor está viejo, no funciona correctamente, quieres modernizarlo o simplemente cambiar el estilo, aprender cómo cambiar un interruptor de luz te ahorra dinero y te da una satisfacción enorme.

¿Puedo cambiar un interruptor de luz yo mismo?

Por lo general sí que puedes cambiarlo por ti mismo. Cambiar un interruptor de luz no requiere ser electricista, pero sí respetar una serie de normas básicas de seguridad. De hecho, es una de las reparaciones más habituales en viviendas, tanto antiguas como modernas.

Aunque también es verdad que no es lo mismo cambiar un interruptor sencillo que uno conmutado o uno instalado hace 40 años con colores de cables poco claros. Por eso, antes de lanzarte, conviene tener claro qué tipo de interruptor tienes y qué te vas a encontrar al abrir la caja. Por lo tanto, deberías llamar a un profesional solo si los cables están pelados o quemados, o sueltos, no identificas claramente los conductores, o si el interruptor forma parte de una instalación muy antigua sin toma de tierra.

¿Cómo se ponen los cables en el interruptor?

Antes de entrar en cada tipo de interruptor, es importante entender cómo se conectan los cables en un interruptor de luz, porque la lógica es siempre la misma, aunque cambie el número de cables. Estos son los tipos de cables que te encontrarás:

  • Fase: es el cable que lleva la corriente. Suele ser negro, marrón o gris.
  • Retorno: lleva la corriente desde el interruptor hasta la lámpara.
  • Neutro: normalmente azul (no siempre pasa por el interruptor).
  • Tierra: verde y amarillo (a veces no está presente).

En un interruptor simple, solo se corta la fase. Por eso, normalmente verás dos cables. Con este mente y antes de tocar nada, tendrás que bajar el automático correspondiente o el general, comprobando con un buscapolos o tester que no hay tensión. Os aconsejamos hacer una foto de los cables antes de desconectarlos, es un pequeño gesto evita el 90 % de los problemas cuando vas a cambiar un interruptor de luz.

Como cambiar un interruptor de luz doble

cambiar interruptor de luz doble

Un interruptor doble permite controlar dos puntos de luz desde el mismo mecanismo. Es muy habitual en salones, baños o cocinas. Aunque impone un poco más que uno simple, el proceso es bastante lógico.

1. Corta la corriente

Ve al cuadro eléctrico y corta el suministro. No apagues la luz sin más, siempre hay que bajar el automático.

2. Retira el marco y el mecanismo

Quita el embellecedor frontal y desenrosca el mecanismo de la caja. Tira suavemente hacia fuera para ver los cables.

3. Identifica los cables

Normalmente encontrarás:

  • Un cable de fase común.
  • Dos cables de retorno (uno para cada luz).
  • La fase suele estar puenteada hacia ambos interruptores internos.

4. Desconecta el interruptor antiguo

Afloja los tornillos o presillas y retira los cables. Hazlo con cuidado y sin forzar.

5. Conecta el nuevo interruptor

  • Coloca la fase en el borne común.
  • Coloca cada retorno en su correspondiente borne. Asegúrate de que los cables quedan bien sujetos.

6. Coloca y prueba

Vuelve a meter el mecanismo en la caja, atornilla, coloca el marco y sube la corriente. Prueba ambas teclas. Si cada tecla enciende su luz correctamente, el trabajo está bien hecho.

Como cambiar un interruptor de luz conmutado

Aquí entramos en uno de los temas que más dudas genera. Para cambiar un interruptor de luz conmutado hay que trabajar con un sistema que permite encender y apagar una luz desde dos puntos distintos, por ejemplo, en un pasillo o una escalera. A diferencia del interruptor simple, aquí te encontrarás con un cable común y dos cables viajeros que conectan ambos interruptores entre sí. Por eso, es crucial no confundir las conexiones.

Paso 1: Desconecta la corriente

Siempre el primer paso, sin excepciones, baja el automático.

Paso 2: Abre el interruptor

Retira el marco, para lo que probablemente tengas que usar un destornillador, y saca el mecanismo. Verás normalmente tres cables conectados.

Paso 3: Identifica el cable común

El común suele estar marcado en el interruptor (L o COM). Es fundamental colocarlo en el mismo punto del nuevo mecanismo.

Paso 4: Marca los cables

Antes de soltarlos, usa cinta o una foto para recordar cuál es cada uno, así no os tenéis que acordar luego de memoria.

Paso 5: Conecta el nuevo interruptor

El cable común va al borne común, y los otros dos cables van a los bornes restantes (el orden no suele importar entre ellos).

Paso 6: Monta y prueba

Coloca el interruptor, sube la corriente y prueba desde ambos puntos. Si funciona correctamente desde los dos interruptores, el conmutado está bien conectado.

Como cambiar un interruptor de luz antiguo

cambiar un interruptor de luz antiguo

Cambiar un interruptor de luz moderno es sencillo, pero uno antiguo requiere algo más de atención. Las instalaciones antiguas pueden no seguir los estándares actuales, tanto en colores como en materiales. Lo que suele cambiar en un interruptor antiguo son:

  • Colores de cables distintos o desgastados.
  • Cables rígidos de tela o goma.
  • Cajas más pequeñas o metálicas.
  • Ausencia de toma de tierra.

Por lo tanto, con paciencia, sigue estos pasos:

  1. Corta la corriente y compruébalo con un testes, aquí es más importante que nunca.
  2. Retira el interruptor con cuidado. Los tornillos suelen estar duros y los cables pueden ser frágiles, así que no tires bruscamente.
  3. Identifica la fase. En instalaciones antiguas puede no estar claro, por lo que si tienes dudas, utiliza un buscapolos antes de cortar la corriente y memoriza la posición.
  4. Prepara los cables. Si las puntas están deterioradas, corta un poco y vuelve a pelar. Asegúrate de que el cobre esté limpio.
  5. Instala el nuevo interruptor. Conecta los cables como en un interruptor simple moderno. Asegura bien los tornillos para evitar falsos contactos.
  6. Ajusta la caja. A veces el nuevo interruptor no encaja perfectamente. Existen adaptadores o marcos universales que facilitan mucho el montaje.

Nuestros consejos para cambiar un interruptor de luz

Para terminar, aquí van algunos consejos prácticos que marcan la diferencia entre un trabajo correcto y uno profesional:

  1. Nunca trabajes con prisas, la electricidad no perdona descuidos.
  2. Haz fotos antes de desmontar, es el mejor seguro.
  3. Invierte en un buen interruptor: los baratos suelen dar problemas antes.
  4. Aprieta, pero no fuerces, ya que los tornillos excesivamente apretados dañan el cable.
  5. Comprueba dos veces antes de cerrar, así te ahorrarás desmontarlo de nuevo.
  6. Si algo no te cuadra, para, no pasa nada por pedir ayuda a un profesional.

Aprender cómo cambiar un interruptor de luz, ya sea simple, doble, conmutado o antiguo, es una habilidad útil que te acompañará toda la vida. Con las herramientas adecuadas, un poco de atención y esta guía, tienes todo lo necesario para hacerlo con seguridad y confianza.

Cómo poner luces led en la cocina

cómo poner luces led en la cocina

La iluminación es uno de los elementos más importantes en una cocina, y no siempre se le da la atención que merece. Saber cómo poner luces led en la cocina es lo que nos ayudará a que no sea un espacio oscuro y poco práctico, consiguiendo así una cocina funcional, moderna y agradable en la que apetezca estar.

Las luces LED se han convertido en la opción favorita tanto en reformas como en pequeñas mejoras sin obra. Son económicas, fáciles de instalar y permiten crear distintos ambientes según la zona. Hoy os voy a explicar todo lo que necesitáis saber para instalar luces LED en la cocina paso a paso, incluso aunque no tengas experiencia previa.

Ventajas de usar luces led para la cocina

La primera gran ventaja es el ahorro energético. Las luces LED consumen mucho menos que las bombillas tradicionales, lo que se nota tanto en la factura de la luz como en el impacto ambiental. Otra ventaja clave es su larga vida útil. Una tira LED bien instalada puede durar años sin necesidad de mantenimiento, algo especialmente importante en una cocina, donde la iluminación se utiliza a diario.

Además, ofrecen una gran versatilidad, ya que se pueden instalar debajo de los muebles altos, dentro de vitrinas, en zócalos, estanterías, como iluminación indirecta… y aún más sitios.

Por último, las luces LED mejoran notablemente la funcionalidad de la cocina. Iluminan zonas de trabajo como la encimera, reducen sombras y hacen que cocinar sea más cómodo y seguro.

Cómo elegir la tira LED más adecuada para ti

Para empezar, deberás fijarte en el tipo de luz, es decir, su temperatura de color:

  • Luz cálida (2700K-3000K): te da dará una sensación acogedora, ideal para iluminación ambiental.
  • Luz neutra (4000K): la más recomendada para cocinas, ya que no altera los colores de los alimentos.
  • Luz fría (6000K): muy funcional, pero puede resultar demasiado blanca o clínica.

Para zonas de trabajo como la encimera, lo ideal es una tira LED con buena potencia lumínica, más que nada para ver bien lo que haces. Será mejor si tienen protección IP, especialmente si van cerca del fregadero o de la placa de cocción, así no habrá problemas con la humedad. Luego ya solo deberías tener cuidado con el tipo de alimentación, la mayoría de tiras LED funcionan a 12V o 24V, por lo que necesitarán un transformador adecuado.

Cómo poner luces led en la cocina paso a paso

1. Mide y corta

El primer paso es medir exactamente la zona donde vas a instalar la tira LED. Normalmente suele ser la parte inferior de los muebles altos, justo encima de la encimera. Una vez tengas la medida, corta la tira LED solo por las marcas indicadas por el fabricante. Nunca cortes al azar, ya que podrías estropearla.

Muy importante esto para que la instalación quede limpia y profesional.

2. Limpia

Antes de pegar nada, asegúrate de que la superficie esté completamente limpia y seca. La grasa y el polvo son muy habituales en la cocina y pueden hacer que la cinta adhesiva no se adhiera correctamente.

Utiliza un paño con alcohol o un limpiador desengrasante suave. Con esto ya verás que durará mucho más la instalación.

3. Cinta adhesiva

La mayoría de tiras LED vienen con cinta adhesiva en la parte posterior. Retira el protector poco a poco y ve pegando la tira con cuidado, sin estirarla ni forzarla.

Es importante presionar suavemente durante unos segundos para que quede bien fijada. Si la superficie no es completamente lisa, puedes reforzar la instalación con grapas específicas o perfiles de aluminio.

4. Conéctalas

poner tiras LED en cocina

Una vez colocada la tira, llega el momento de hacer las conexiones. Si has instalado varias tiras, deberás unirlas mediante conectores o cables. Asegúrate de respetar la polaridad y de que todas las conexiones queden bien ajustadas. Una conexión floja hará que parpadeen o tengan otros fallos en la iluminación. Es algo fundamental para poner tiras LED en cocina de forma segura y eficiente, así que hazlo con cuidado.

5. Instala el transformador y conecta

Las tiras LED no suelen conectarse directamente a la red eléctrica, necesitan un transformador que adapte el voltaje. Coloca el transformador en un lugar ventilado y accesible, normalmente dentro de un mueble o encima de los armarios. Conecta la tira LED al transformador y este a la toma de corriente.

Antes de dar por finalizada la instalación, enciende la luz y comprueba que todo funciona correctamente, y ya lo tendrías.

Además de poner tiras LED tienes otras opciones

Aunque las tiras LED suelen ser mejores, no son la única alternativa para instalar luces led en la cocina. También puedes optar, o incluso combinarlas con:

  • Focos LED empotrables, ideales para iluminación general.
  • Regletas LED, muy prácticas para zonas de trabajo.
  • Apliques LED, perfectos para cocinas abiertas o con zonas diferenciadas.

Combinar varios tipos de iluminación suele ser la mejor solución: luz general, luz de trabajo y luz ambiental. Así conseguirás una cocina más funcional y agradable.

Nuestros consejos para poner luces led en la cocina

Para terminar, aquí te dejamos nuestros consejos que te ayudarán a obtener el mejor resultado posible:

  1. Prioriza la iluminación de la encimera sobre la decoración
  2. Elige luz neutra para cocinar con comodidad
  3. No escatimes en el transformador, debe ser de calidad
  4. No coloques tiras LED demasiado cerca de fuentes de calor
  5. Si puedes, utiliza perfiles de aluminio para un acabado más profesional
  6. Planifica la instalación antes de empezar para evitar errores
  7. Comprueba siempre las conexiones antes de fijar definitivamente las tiras
  8. Combina varios tipos de luces (una general, otra funcional y otra decorativa, por ejemplo).

Ahora que sabes cómo poner luces led en la cocina, puedes mejorar tu espacio sin necesidad de grandes obras ni presupuestos elevados. Ya sea para poner tiras LED en cocina, instalar focos o combinar diferentes soluciones, una buena iluminación hará que tu cocina sea más cómoda, eficiente y visualmente atractiva.

Cómo cambiar el color del parquet tú mismo

se puede pintar el parquet

El parquet es uno de los suelos más valorados, sobre todo en viviendas, debido al aspecto cálido que tiene. No obstante, como cualquier suelo, se puede desgastar, rayas, o simplemente no encaja con tu decoración actual. Si te preguntas si se puede cambiar su color sin sustituirlo por completo, la respuesta es sí. Puedes hacerlo tú mismo si sigues nuestros pasos, por que hoy, os explicamos cómo cambiar el color del parquet de forma sencilla, los materiales qué necesitas, cuanto puede costarte y qué hacer si el suelo está muy dañado.

Qué necesitas para cambiar el color del parquet

Lo primero es prepararnos una lista de materiales y herramientas porque, aunque no sea algo complicado, si requiere que tengas un mínimo de tiempo, dedicación, y las herramientas correctas. Esto es lo básico que vas a necesitas:

  • Lijadora de parquet, que se puede comprar o alquilar en ferreterías o centros de bricolaje.
  • Lijas de diferentes grosores (gruesa, media y fina).
  • Tinte para madera en el color deseado: hay tonos roble, nogal, wengué, gris, blanco envejecido, etc.
  • Brochas o rodillos para aplicar el tinte.
  • Barniz para parquet o aceite protector (mate, satinado o brillante).
  • Masilla para madera en caso de que existan pequeñas grietas o juntas abiertas.
  • Plásticos protectores y cinta de carrocero para cubrir rodapiés, puertas y muebles.
  • Guantes, gafas protectoras y mascarilla para trabajar con seguridad.

Cómo cambiar el color del parquet paso a paso

Ya podemos pasar a cómo cambiar el color del parquet, y lo primero es que debes saber que el procedimiento sigue siempre la misma lógica: primero se retira la capa superficial, después se aplica el nuevo color y finalmente se protege con barniz o aceite.

como cambiar el color del parquet

1. Prepara el suelo (lijado/acuchillado)

Lo primero es lijar o acuchillar el parquet, porque con esto es con lo que vamos a eliminar el barniz antiguo, arañazos y las manchas, dejando nuestra madera lista para absorber el nuevo tinte.

Te recomendamos que vacíes la habitación por completo y protejas las paredes y puertas con cinta y plástico. Luego, utiliza la lijadora comenzando con un grano grueso (40-60) para retirar la capa superior. Para terminar, repite con una lija de grano medio (80-100) y termina con una fina (120-150) para suavizar la superficie. Aspira muy bien el polvo que hayas dejado, porque cualquier resto puede arruinar el acabado que le demos al final.

2. Aplica el tinte

Ahora ya puedes pasar a la parte más creativa, dar color al parquet. Ten cuidado con el color, porque si es una madera oscura, puede no absorber bien un tinte claro. Dicho esto:

  • Elige el tinte en el tono deseado (desde colores claros como el blanco o el roble hasta tonos oscuros como el nogal o el wengué).
  • Mezcla bien el producto antes de aplicarlo.
  • Usa una brocha ancha o rodillo, trabajando siempre en el sentido de la veta de la madera.
  • Aplica una capa fina y uniforme. Si quieres un tono más intenso, puedes dar una segunda pasada tras el secado de la primera.

3. Secado

El tiempo que le cueste secarse a tu tinte depende del fabricante, pero suele estar entre 6 y 12 horas. Es muy importarte respetar estos tiempos, así que deja que el parquet se seque en una habitación bien ventilada. Si has aplicado demasiada cantidad, retira el exceso con un paño limpio antes de que endurezca. También deberías evitar el caminar sobre la superficie durante el secado para no dejar marcas.

4. Acabado de barniz o aceite

Lo último que nos falta por hacer es proteger el parquet para que el nuevo color que hayas elegido dure muchos años. Si eliges barniz, tendrás un acabado más resistente a golpes y arañazos. Puedes optar por mate, satinado o brillante según tu preferencia. Si prefieres un aceite para parquet, conseguirás un acabado más natural, aunque requiere un mantenimiento más frecuente.

Aplica dos o tres capas de barniz, dejando secar bien entre cada una (entre 12 y 24 horas según el producto). Con esto último, ya habrás conseguido cambiar el color de tu parquet.

¿Cuánto cuesta cambiar el color del parquet?

Si lo haces tú mismo, el precio es bastante asequible, ya que la mayor inversión será tu tiempo y esfuerzo. Varía bastante en función de los metros cuadrados, pero el precio suele estar entre 30 y 40€ por metro cuadrado. Por dar un coste aproximado, en total, podrías cambiar el color de tu parquet por unos 100-150 € en materiales si lo haces tú mismo. En cambio, si contratas a un profesional, el precio puede rondar entre 30 y 40€ por metro cuadrado, dependiendo del estado del suelo y el acabado elegido.

¿Cómo cambiar un parquet estropeado?

En algunos casos, el parquet no solo necesita un cambio de color, sino también una reparación. Quizás se ha hinchado por la humedad, tiene tablillas sueltas o está muy desgastado. En estos casos, el proceso es un poco diferente.

Pasos a seguir

  1. Identificar el problema.
    1. Si el parquet está hinchado por agua, habrá que secar la zona y sustituir las tablillas dañadas.
    2. Si hay piezas sueltas, se pueden volver a encolar.
    3. Si tiene muchas rayas profundas, será necesario un acuchillado más intenso.
  2. Sustituir lo que está dañado.
    1. Retira con cuidado las lamas afectadas.
    2. Coloca piezas nuevas de la misma madera y tonalidad.
    3. Si no encuentras exactamente el mismo tono, puedes teñirlas para que encajen.
  3. Nivelar la superficie. Una vez reparado, lija toda la zona para que no se noten diferencias entre lo viejo y lo nuevo.
  4. Aplicar el mismo proceso de cambio de color. Tras reparar, sigue los pasos de lijado, aplicación de tinte y barnizado.

Como ves, puedes cambiar el color del parquet tú mismo si tienes todas las herramientas, un poco de paciencia y siguiendo estos pasos. No importa si es para renovar un salón, dormitorio o dar un aire moderno a tu oficina, cambiar el color del parquet es muy práctico y económico. Además, si tu suelo está dañado, siempre tienes la opción de reparar las zonas afectadas antes de aplicar el nuevo acabado.

Si te animas a hacerlo tú mismo, ahorras dinero y disfrutas de la satisfacción de ver el resultado final con tus propias manos. Y si prefieres contactar con un profesional, sabrás exactamente qué proceso van a seguir y cuánto te costará.

Cómo cambiar la instalación eléctrica en mi comunidad propietarios

cambiar la instalación eléctrica

La instalación eléctrica de un edificio no es eterna. El paso del tiempo, la normativa y el aumento de consumo hacen que muchas comunidades tengan que renovarla. Cambiar la instalación eléctrica en mi comunidad de propietarios es una de las reformas más importantes para garantizar la seguridad de todos los vecinos y evitar problemas como cortocircuitos, apagones o riesgos de incendio. Vamos a explicar todos los pasos, desde la evaluación inicial hasta los permisos necesarios, pasando por la ejecución de la obra y la inspección final.

Pasos para cambiar la instalación eléctrica en tu comunidad

1. Evaluar vuestra instalación actual

Lo primero es saber en qué estado se encuentra la instalación eléctrica del edificio, así que deberíais contratar a una empresa autorizada. Un instalador eléctrico cualificado podrá hacer una revisión completa del sistema eléctrico: cables, contadores, cuadro general, derivaciones individuales, alumbrado de zonas comunes, etc.

Muchas veces se encuentran cables deteriorados, cuadros antiguos que no cumplen con el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT), falta de potencia contratada o ausencia de sistemas de protección adecuados. Con todo esto, el electricista entregará un informe en el que detallará si es necesario renovar toda la instalación o parte de ella.

2. Presupuesto y aprobación en junta

Una vez evaluada la situación, debéis pedir varios presupuestos. Os recomendamos que solicitéis al menos 3 para poder comparar precios y condiciones. Luego, ya podéis convocar una junta, ya que la reforma de la comunidad debe aprobarse en junta de vecinos por mayoría. Se decidirá qué empresa realizará la obra, el presupuesto definitivo y cómo se pagará (fondo de reserva, derrama, financiación, etc.). Aquí ya solo falta planificar los plazos, siendo la empresa elegida la que os explicará cuánto durará la obra y si será necesario cortar el suministro eléctrico en algún momento.

3. Permisos y licencias que necesitáis

Uno de los pasos más importantes a la hora de cambiar la instalación eléctrica en una comunidad de propietarios es cumplir con todos los requisitos legales. Necesitaréis estos permisos y licencias, que son obligatorios para garantizar que cumplís con la normativa:

  1. Licencia de obra menor (o mayor según el caso). La comunidad debe solicitarla al ayuntamiento. Normalmente, renovar una instalación eléctrica en un edificio se considera obra menor, pero depende del alcance del proyecto.
  2. Permiso de ocupación de vía pública. Si hay que instalar contenedores o andamios, se debe pedir al consistorio.
  3. Proyecto eléctrico firmado por un técnico autorizado. Para instalaciones grandes, es necesario un proyecto redactado y firmado por un ingeniero eléctrico o técnico competente.
  4. Tramitación ante la compañía eléctrica. Cuando la reforma incluye cambiar la acometida o los contadores, la empresa distribuidora debe estar al tanto para actualizar el contrato de suministro.
  5. Certificado de instalación eléctrica. Al final de la obra, la empresa instaladora debe emitir este documento, que se presenta en la delegación de Industria de la comunidad autónoma.

4. Se realiza la obra

cambiar instalación eléctrica comunidad propietarios

Con todo aprobado y los permisos concedidos, la empresa autorizada se encarga de ejecutar los trabajos:

  • Sustitución del cableado general.
  • Renovación de los cuadros eléctricos y sistemas de protección.
  • Actualización de los contadores eléctricos (muchos edificios antiguos todavía tienen contadores analógicos).
  • Adecuación del alumbrado de zonas comunes.
  • Comprobación de tomas de tierra y puesta a punto.

Durante la obra puede ser necesario cortar la luz de forma temporal en todo el edificio o en algunas zonas, por lo que conviene que los vecinos estén avisados con antelación.

5. Se inspecciona y emite el certificado

Cuando ya se ha terminado la obra, la empresa instaladora realiza pruebas para comprobar que todo funciona correctamente. A raíz de esto, se emite el boletín eléctrico. Este documento acredita que la instalación está en perfectas condiciones y cumple con el Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión.

Luego, se hace el registro del boletín: la empresa instaladora lo registra en la consejería competente de Industria. Por último se hace una inspección final por la compañía distribuidora o la administración, que la realizarán antes de dar de alta la nueva instalación. A partir de ahí, la instalación queda legalizada y lista para su uso.

Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión

El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) establece los requisitos que deben cumplir todas las instalaciones eléctricas de baja tensión en España.

Este reglamento marca las normas de seguridad, los materiales que se deben utilizar, la potencia máxima admitida, los sistemas de protección y cómo deben diseñarse las instalaciones para garantizar la seguridad de los usuarios. Cuando se cambia la instalación eléctrica en una comunidad de propietarios, el nuevo sistema debe cumplir con el REBT vigente, aunque el edificio sea antiguo.

¿Cuándo es obligatorio cambiar la instalación eléctrica?

No siempre es obligatorio pero, por lo menos, recomendamos hacer una revisión cada 10 o 15 años para evitar riesgos innecesarios. Dicho esto, la ley establece que es obligatorio cambiar la instalación eléctrica si:

  1. Las instalaciones son muy antiguas. Los sistemas eléctricos de más de 30 años suelen estar obsoletos y pueden ser peligrosos.
  2. Hay obras importantes en el edificio. Cuando se hacen reformas estructurales, muchas veces se exige actualizar toda la instalación.
  3. Hay defectos graves. Si una inspección detecta problemas que suponen riesgo, la comunidad está obligada a corregirlos.
  4. Se produce un aumento en el consumo. es decir, cuando se contrata más potencia y la instalación no está preparada para soportarla.

¿Quién es el encargado de realizar la conexión eléctrica de la acometida?

La acometida eléctrica es la conexión entre la red general de distribución y el edificio. Este tramo es responsabilidad de la compañía eléctrica hasta el punto de entrega.

Por lo tanto, la compañía eléctrica instala y mantiene la acometida principal, la comunidad de propietarios es responsable del cuadro general de mando y protección, así como de todo el cableado interno del edificio y, la empresa instaladora autorizada se encarga de conectar la acometida a la instalación interior siguiendo la normativa. En caso de renovar la acometida, siempre hay que coordinarse con la distribuidora eléctrica.

Cambiar la instalación eléctrica en una comunidad de propietarios, además de ser obligatorio, es necesario para vuestra seguridad y tranquilidad. Supone tiempo, trámites y una inversión, pero hace falta para que tengáis un sistema moderno, eficiente y adaptado a vuestras necesidades actuales. Recuerda que este tipo de reformas debe hacerlas siempre una empresa autorizada y cumpliendo todas las normativas. ¡Hasta la próxima!

Tipos de averías eléctricas y cómo solucionarlas

averías eléctricas más comunes

Todos, en algún momento, hemos pasado por un apagón repentino o hemos notado que algo no va bien con nuestra instalación eléctrica. Hay muchos tipos de averías eléctricas, y pueden tener muchas causas y no siempre son graves. Algunas son simples de detectar y se pueden solucionar sin ayuda, mientras que otras requieren la intervención de un profesional. Veamos los 7 tipos, cómo identificarlas y qué soluciones puedes aplicar tú mismo sin correr riesgos.

Tipos de averías eléctricas

Cortocircuitos

Dentro de los 7 tipos de averías eléctricas, esta es de las más conocidas y peligrosas. Un cortocircuito sucede cuando dos conductores de distinta polaridad entran en contacto directo, provocando una descarga muy fuerte. Esto genera un aumento de temperatura y, en casos graves, puede incluso causar incendios. Los cortocircuitos suelen ocurrir por cables pelados, enchufes en mal estado o aparatos defectuosos.

Sobrecargas o subida de tensión

tipos de averías eléctricas

Una sobrecarga eléctrica se produce cuando conectamos demasiados aparatos a la misma línea, superando la capacidad que esta puede soportar. También puede deberse a una subida de tensión en la red. La consecuencia habitual es que los automáticos salten, dejándote sin electricidad en casa.

Fallo en el aislamiento

Con el tiempo, los materiales que recubren los cables pueden deteriorarse. Cuando el aislamiento deja de hacer su función, se pueden producir derivaciones de corriente hacia otros elementos metálicos, provocando disparos del diferencial o incluso descargas eléctricas.

Fallo de conexión

Esta avería se produce cuando hay conexiones sueltas en enchufes, interruptores o cuadros eléctricos. Lo normal es notar chispazos, calor excesivo o que algunos puntos de la casa dejan de funcionar de forma intermitente.

Fallo en la red eléctrica

En ocasiones, la avería no está dentro de tu casa, sino en la red de distribución externa. Puede deberse a problemas técnicos en la compañía eléctrica o a daños en las líneas causados por tormentas, viento o accidentes.

Corte programado

A veces nos quedamos sin luz y pensamos que es un fallo eléctrico cuando en realidad se trata de un corte programado por la compañía. Esto suele pasar cuando se realizan trabajos de mantenimiento en la red. Aunque no es una avería, conviene que lo sepas para que no te preocupes.

Deterioro de cables de distribución

El desgaste de los cables también puede generar averías eléctricas. El calor, la humedad o el paso de los años pueden hacer que los cables pierdan su capacidad de conducir la electricidad de forma segura.

¿Qué es lo que causa estas averías eléctricas?

Las causas de cualquier de estas averías eléctricas son bastante variadas, pero casi siempre tienen que ver con lo siguiente:

  • Instalaciones antiguas o mal mantenidas.
  • Sobrecarga de aparatos eléctricos conectados al mismo tiempo.
  • Cables dañados o pelados.
  • Humedad o filtraciones de agua que afectan a los sistemas eléctricos.
  • Tormentas eléctricas o picos de tensión en la red.
  • Manipulaciones caseras sin conocimientos previos.

Por todo esto es que es tan importante que revises de vez en cuando la instalación y no descuidemos el mantenimiento.

Cómo detectar las averías eléctricas de forma simple

Detectar el origen de una avería no siempre es sencillo, pero tenemos algunas señales que nos pueden dar pistas de que hay algún problema. Por ejemplo, si los diferenciales están disparados, ya que, si salta cada vez que conectas un aparato, probablemente haya una derivación. También están los fusibles fundidos que, en instalaciones más antiguas, si ves que se quema es que hay un cortocircuito o una sobrecarga.

Deberías revisar las tomas de corriente, porque un enchufe que echa chispas o se calienta demasiado puede tener un fallo de conexión. Ten cuidado también con las luces que parpadean, puede ser señal de una mala conexión o un cable deteriorado. Por último, si tienes aparatos que dejan de funcionar en sólo un lado de la casa, puede que el problema esté en el circuito que alimenta esa zona.

Estos son métodos caseros para orientarte pero, si no lo tienes claro o el problema afecta a toda la casa, es mejor contactar con un un electricista.

Cómo solucionar las averías eléctricas tú mismo

como solucionar avería eléctrica

Dentro de estos tipos de averías eléctricas, hay algunas que sí puedes intentar resolver por tu cuenta, siempre que sean simples y no impliquen manipular el cuadro eléctrico más allá de lo básico, es decir, que no te pongas en riesgo de nada.

Importante: nunca manipules cables sin cortar la electricidad desde el cuadro. Y si notas olor a quemado, chispas o calor excesivo, no intentes arreglarlo, corta la luz y llama a un profesional.

Si salta el diferencial

  1. Baja todas las palancas del cuadro eléctrico.
  2. Sube primero la del diferencial y después, una a una, las de los magnetotérmicos.
  3. Cuando subas una y se vuelva a disparar el diferencial, sabrás que el problema está en ese circuito.
  4. Desconecta los aparatos que estén en ese circuito y prueba de nuevo. Si todo funciona, el fallo estaba en uno de esos aparatos.

Si hay un enchufe que no funciona

  1. Comprueba primero si hay corriente en otros enchufes de la misma habitación.
  2. Revisa que el enchufe no esté flojo.
  3. Si te atreves, corta la luz desde el cuadro, retira el embellecedor y aprieta los tornillos de las conexiones.
  4. Si al volver a poner la corriente sigue sin funcionar, el fallo puede estar en el cableado y ya necesitará revisión profesional.

Si una bombilla parpadea

  1. Cambia la bombilla por otra para descartar que sea el propio foco.
  2. Si sigue parpadeando, revisa que el portalámparas no esté flojo.

¿Cuáles son los problemas eléctricos más comunes?

Muchos se podrían prevenir con una buena instalación y revisiones periódicas, pero los problemas más habituales que solemos encontrar en casas y pisos son:

  1. Cortocircuitos por enchufes en mal estado.
  2. Sobrecargas por conectar demasiados aparatos.
  3. Diferenciales que saltan cuando hay humedad.
  4. Malas conexiones en enchufes y  lámparas.
  5. Picos de tensión externos que afectar a la instalación.

Ahora que conoces los tipos de averías eléctricas, sabes cómo identificarlas y qué pequeñas acciones puedes hacer por tu cuenta, podrás reaccionar con más tranquilidad la próxima vez que se vaya la luz o salte el diferencial.

Eso sí, recuerda siempre que la electricidad no es un juego, si no sabes que está pasando, no te pongas a improvisar, contacta con un electricista.

Cómo reformar un baño pequeño

como renovar baños pequeños

Cuando pensamos en reformar la casa, el baño suele estar en la lista de prioridades. Sin embargo, cuando es algo más pequeño, parece que se complica la cosa porque hay que aprovechar cada metro mientras usamos solo los elementos realmente imprescindible y, sobre todo, cómo conseguir que se vea más grande y funcional. Por eso hoy os enseñamos cómo reformar un baño pequeño con un buen diseño y alguna otra cosilla para que sea un espacio cómodo y moderno.

Antes de empezar, quizá te interese también leer sobre cómo reformar un baño sin obras.

Nuestros consejos para reformar el baño pequeño

Platos de ducha

Para empezar cualquier proyecto de reforma de baños pequeños, uno de los cambios más recomendables es sustituir la bañera por un plato de ducha. Las duchas son más funcionales, ocupan menos espacio y, si eliges un plato de ducha a ras de suelo, conseguirás un baño más accesible y con un aspecto más actual. Además, puedes elegir mamparas transparentes para no interrumpir visualmente el espacio.

Lavabo suspendido con grifería empotrada

como reformar un baño pequeño

Un lavabo tradicional ocupa, queramos o no, mucho espacio visual y físico. Por eso siempre os aconsejamos un lavabo suspendido, porque deja libre la parte inferior, lo que da ligereza al conjunto y te permite aprovechar mejor el suelo. Si a eso le sumas una grifería empotrada, conseguirás que la encimera quede despejada y que el baño parezca mucho más amplio.

Puerta corredera de ducha

También serviría para la puerta de entrada al baño, pero la elección de la mampara de ducha influye muchísimo en la sensación de espacio. En un baño pequeño, lo mejor es instalar una puerta corredera. Así evitas que la puerta ocupe espacio cuando se abre y el acceso resulta mucho más cómodo, incluso en baños muy estrechos.

Iluminación

La luz tiene un papel fundamental al reformar un baño pequeño. Un baño oscuro se percibe más pequeño, por lo que siempre debemos procurar añadir iluminación LED en el techo con una luz neutra. Luego, deberíamos incorporar apliques o tiras LED alrededor del espejo para mejorar la luz donde más se necesita, que es donde nos podríamos, por ejemplo, maquillar o afeitar.

Por supuesto, si tienes ventana en el baño, aprovecha la luz natural al máximo porque una buena iluminación hace milagros, el espacio parece más grande y hasta acogedor.

Espejos bien amplios

consejos para reformar un baño

No hay truco más efectivo que un buen espejo, así que por esta parte, puede ser bien grande. Amplían visualmente los espacios y te ayudan a multiplicar la luz que puedas tener. Puedes cubrir toda la pared sobre el lavabo con un espejo sin marco o colocar uno con armario detrás para ganar almacenamiento extra, pero te aconsejamos más el que no tiene marco.

Almacenamiento inteligente

En un baño pequeño, cada centímetro cuenta. Por eso es tan importante planificar el almacenamiento, así que aquí la idea será despejar el suelo para que tengamos una mayor sensación de orden y amplitud:

  1. Muebles suspendidos con cajón.
  2. Baldas estrechas sobre el inodoro.
  3. Cestos o accesorios del estilo que se cuelgan en la pared.

¿Azulejos sí o no?

Esto depende de los gustos de cada uno, pero si quieres ponerlos por todo el baño, no está mal porque da una sensación muy limpia y facilita la limpieza, aunque puede resultar frío si no se eligen bien los colores. También puedes hacer una combinación y alicatar únicamente las zonas de agua (ducha y lavabo) y pintar el resto con pintura antihumedad.

En baños pequeños, los azulejos grandes y en tonos claros ayudan a que se vea más amplio pero, si te has cansado y quieres renovarlos, aquí te contamos cómo cambiar los azulejos del baño sin obras.

Váter con cisterna empotrada

Los inodoros con cisterna vista ocupan bastante espacio y visualmente, son más pesados, por lo que si lo puedes hacer en tu baño, coloca un váter con cisterna empotrada. Verás que ahorras muchísimo espacio y consigues un aspecto más moderno y limpio. Claro está, la instalación es algo más compleja, pero merece la pena.

¿Qué color se recomienda para baños pequeños?

Muy importante elegir bien el color a la hora de reformar un baño pequeño. La clave está en apostar por tonos claros. Te aconsejamos que aquí no le des muchas vueltas y escojas el blanco, es lo mejor para ganar luz y amplitud y lo puedes combinar con algún detalle en madera o piedra para que no quede tan frío.

Tienes algunos tonos neutros también como el beige, gris claro o crema que tampoco están mal y son algo más elegantes. Si te gustan los contrastes, puedes añadir color en detalles como los textiles, la grifería o algún mueble auxiliar, pero sin irte a un color chillón como el amarillo.

¿Cómo hacer que un baño pequeño se vea más grande?

Además de todo lo anterior, hay pequeños trucos que te ayudarán a ganar sensación de amplitud, así que te recomendamos:

  • Usar mamparas transparentes en vez de cortinas.
  • Colocar los azulejos en horizontal para ensanchar visualmente el baño.
  • Usar materiales brillantes o satinados que reflejen la luz.
  • No sobrecargar el baño con demasiados objetos a la vista.
  • Si puedes, coloca una puerta corredera también en la entrada del baño para liberar espacio interior.

Ya sabes cómo reformar un baño pequeño, simplemente es cuestión de planificación y de tomar las mejores decisiones para ganar espacio. No necesitas muchos metros para que tu baño sea funcional, cómodo y bonito, solo aprovechar bien tu espacio y los elementos adecuados. Un buen diseño y algunos detalles, como un plato de ducha, muebles suspendidos y buena iluminación, ya darán un toque muy distinto a tu baño.

  • Página 1
  • Página 2
  • Página 3
  • Ir a la página siguiente »

Footer

FDC HISPANA PROYECTOS
Tel.: 611 43 38 58
Email: info@hispanaproyectos.com
Cambio de puertas en Zaragoza
Cambiar suelo en Zaragoza
Arreglo ventanas en Zaragoza
Blog

logo hispana proyectos

  • Aviso legal
  • Política de privacidad
  • Presupuesto sin compromiso
  • Mapa de Sitio
  • Trabaja con nosotros
  • Contacto

© 2025

Gestionar el consentimiento de las cookies
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Ver preferencias
  • {title}
  • {title}
  • {title}