Si la goma de la lavadora está rota, agrietada o empieza a perder agua, conviene cambiarla cuanto antes para evitar fugas y problemas mayores. Por suerte, en muchos modelos es una reparación que puedes hacer tú mismo con las herramientas adecuadas, así que en esta guía te explicamos cómo cambiar la goma de lavadora paso a paso, qué necesitas para hacerlo y en qué detalles debes fijarte para colocar la nueva correctamente y dejar la puerta bien sellada.
Qué puedes hacer si se te ha roto la goma de la lavadora
Solución temporal de emergencia
Si has detectado un pequeño corte en la goma, lo más prudente es dejar de utilizar la lavadora hasta solucionar el problema. Una pequeña fisura puede convertirse rápidamente en una abertura mayor debido al movimiento del tambor, la temperatura y la presión del agua.
Existen productos de reparación de caucho y adhesivos flexibles capaces de sellar determinadas grietas durante un tiempo, sin embargo, deben considerarse únicamente una solución provisional y siempre que el daño sea muy pequeño y se encuentre en una zona adecuada para ser reparada. No es recomendable utilizar pegamentos rígidos, siliconas domésticas convencionales ni soluciones improvisadas que puedan desprenderse durante el ciclo de lavado.
Cambiar la goma por una nueva
Cuando la pieza está dañada de manera importante, poner una goma de lavadora nueva permite recuperar el cierre estanco de la puerta y evitar futuras filtraciones. Para comprar el repuesto correcto es fundamental conocer la marca y el modelo exacto de la lavadora, es una información que suele aparecer en una etiqueta situada en el marco de la puerta, en la parte posterior del aparato o en la documentación del fabricante.
Aunque dos gomas tengan un aspecto parecido, pueden variar en diámetro, posición de los desagües, sistemas de fijación o forma del fuelle. Por eso, no es buena idea elegir una únicamente por sus dimensiones aproximadas.
Cómo se cambia la goma de la lavadora
Antes de explicar cómo cambiar la goma de la puerta de la lavadora, prepara todo lo necesario para evitar tener que interrumpir el trabajo una vez desmontada la pieza. De manera general, puedes necesitar:
- Goma de puerta compatible con el modelo de lavadora.
- Destornillador plano.
- Destornillador de estrella o Phillips.
- Alicates.
- Guantes de trabajo.
- Paño o bayeta.
- Recipiente pequeño para recoger posibles restos de agua.
- Agua templada y jabón neutro para limpiar la zona.
- Linterna, especialmente si la brida interior queda poco visible.
En algunos modelos puede hacer falta una llave de vaso, Torx u otra herramienta específica, por eso es recomendable revisar previamente el sistema de montaje de tu aparato. Una vez preparado el material, puedes comenzar el proceso.
1. Sacar la brida de sujeción
Abre completamente la puerta de la lavadora y localiza la brida exterior que mantiene la goma sujeta al marco frontal.
Habitualmente se trata de un aro metálico con un pequeño muelle, aunque algunos modelos utilizan otros sistemas. Introduce con cuidado un destornillador plano junto al muelle y haz una ligera palanca para liberar la brida. Una vez suelta, retira el aro y déjalo en un lugar segur, ya que tendrás que volver a utilizarlo cuando instales la nueva goma.
2. Quitar la goma
Después de retirar la primera brida, despega el borde exterior de la goma del marco frontal, no es necesario sacar todavía toda la pieza, por lo que simplemente empuja hacia dentro la parte que estaba fijada al frontal de la lavadora.
Al hacerlo podrás acceder con mayor facilidad a la zona interior del fuelle y localizar el segundo sistema de sujeción.
Aprovecha este momento para observar cómo está colocada la goma original, incluso puedes hacer una fotografía antes de desmontarla por completo para que te sirva como referencia cuando tengas que instalar la nueva.
3. Busca la brida interior y sácala
La mayoría de lavadoras de carga frontal utilizan una segunda brida para mantener el fuelle sujeto a la cuba. Esta abrazadera interior puede estar fijada mediante un tornillo, un muelle o un mecanismo de presión.
Localízala siguiendo todo el perímetro de la goma y, si lleva tornillo, aflójalo poco a poco hasta que puedas retirar la abrazadera. Si utiliza un muelle, puede ser necesario ayudarte de unos alicates o de un destornillador. No fuerces las piezas, si la brida no se mueve con facilidad, comprueba primero cómo funciona exactamente el sistema de fijación de tu modelo.
4. Tira hacia fuera de la goma
Una vez retirada la brida interior, la goma debería quedar completamente liberada. Sujétala por varios puntos y tira suavemente hacia fuera, pero si notas resistencia, comprueba que no haya ninguna parte todavía fijada o conectada.
Algunas gomas incorporan pequeños tubos de recirculación, desagüe o llenado; en ese caso tendrás que desconectarlos antes de sacar completamente el fuelle. Fíjate especialmente en su ubicación, porque tendrás que conectar esos conductos de la misma manera en la goma nueva.
5. Limpia bien el hueco donde estaba la goma
Con la goma retirada tendrás acceso a zonas donde pueden acumularse restos de detergente, pelusas, suciedad y humedad. Utiliza un paño húmedo con agua templada y un poco de jabón neutro para limpiar cuidadosamente el perímetro de la cuba y la zona de contacto con la nueva goma. También es un buen momento para comprobar que no haya objetos atrapados (monedas, horquillas, botones y pequeños restos de ropa pueden terminar alojados entre la goma y el tambor).
6. Cambia la goma por la nueva
Antes de instalar el repuesto, compáralo con la goma que acabas de retirar. Comprueba que el tamaño, los pliegues, los puntos de conexión y los orificios coinciden.
No coloques la pieza al azar, las gomas de lavadora tienen una orientación determinada, y montarlas giradas puede provocar problemas de drenaje, deformaciones o incluso fugas. Localiza las marcas de referencia que suelen aparecer en la propia goma, algunos fabricantes incorporan una flecha o señal que debe quedar orientada hacia la parte superior.
7. Alinea la salida del agua
En la parte inferior de muchas gomas existen pequeños orificios cuya función es permitir que el agua acumulada en el fuelle vuelva al interior de la máquina. Cuando vayas a poner la goma de lavadora, asegúrate de que estos orificios queden abajo.
Si se instala girada, el agua puede quedarse estancada dentro del pliegue, favoreciendo la aparición de humedad, malos olores y moho. Comprueba también la posición de cualquier tubo o conexión adicional que tuviera la goma original.
8. Encaja la nueva goma
Empieza colocando la parte interior del fuelle sobre el borde de la cuba.
Ve trabajando poco a poco alrededor de todo el perímetro, presionando con los dedos hasta conseguir que la goma entre completamente en su alojamiento. No tires de ella de forma excesiva, aunque el caucho es flexible, una tensión innecesaria podría deformarlo o incluso provocar pequeños daños.
Un buen método consiste en comenzar por la parte superior e ir encajando ambos lados progresivamente hasta llegar a la zona inferior. Cuando termines, pasa los dedos alrededor de toda la circunferencia para comprobar que el borde está introducido de manera uniforme.
9. Comprueba que su posición es la adecuada
Antes de volver a colocar las abrazaderas, revisa la posición de la nueva goma, comprobando que no haya zonas dobladas, pliegues mal colocados ni partes que hayan quedado fuera de la ranura. Revisa también las referencias de orientación y asegúrate de que los desagües están en la parte inferior.
También puedes girar suavemente el tambor con la mano para comprobar que no roza con la goma de manera anormal.
10. Vuelve a colocar la brida interior y de sujeción
Con la goma perfectamente colocada, instala de nuevo la brida interior, asegurándote de que el aro quede asentado alrededor de todo el perímetro. Si utiliza tornillo, apriétalo suficientemente para sujetar el fuelle, pero sin aplicar una fuerza excesiva que pueda dañarlo. Después coloca el borde exterior de la goma sobre el marco frontal de la lavadora.
Cuando esté completamente encajado, instala la brida exterior. Si lleva muelle, probablemente tendrás que tensarlo ligeramente para introducirlo en su posición. Revisa nuevamente todo el perímetro antes de cerrar la puerta.
Una vez terminado el montaje, conecta la entrada de agua y enchufa la lavadora, puedes realizar un programa corto sin ropa y observar durante los primeros minutos la zona de la puerta. Si detectas cualquier pérdida de agua, detén el programa y revisa la posición de las abrazaderas y del fuelle.
¿Cuándo hay que cambiar la goma de la lavadora?
No existe un número exacto de años tras el cual haya que sustituir esta pieza. Su vida útil depende del uso de la lavadora, del mantenimiento y de factores como la humedad que queda dentro del tambor después de cada lavado.
Evidentemente, si que habrá que cambiarla cuando esté rota, con grietas, cortes o agujeros en el caucho, o cuando notes fugas de agua, moho, pliegues en el fuelle, etc.
Preguntas frecuentes sobre cómo cambiar la goma de lavadora
¿Es difícil esta reparación?
Depende del modelo, en muchas lavadoras de carga frontal es una reparación relativamente accesible para una persona acostumbrada a pequeñas tareas de bricolaje, sin embargo, algunos modelos requieren desmontar el frontal o utilizar herramientas específicas. Si el acceso resulta complicado, es preferible recurrir a un técnico.
¿Cuánto se tarda en cambiar la goma de la lavadora?
Por lo general te va a costar entre 30 minutos y 2 horas máximo si eres principiante, dependiendo también del diseño del electrodoméstico.
¿Cómo sé qué goma necesita mi lavadora?
Busca la referencia exacta del modelo del electrodoméstico y compra una goma indicada específicamente como compatible con esa referencia. No es suficiente con conocer únicamente la marca o medir el diámetro de la puerta.
¿Se puede utilizar la lavadora con la goma rota?
No es recomendable, una grieta pequeña puede aumentar durante el lavado y provocar una fuga considerable. Si detectas daños en el fuelle, conviene repararlo o sustituirlo antes de volver a utilizar el aparato.
¿Cómo evitar que la goma nueva se llene de moho?
Después de utilizar la lavadora, retira el agua que haya quedado acumulada en los pliegues con un paño y deja la puerta entreabierta durante un tiempo. También conviene limpiar regularmente el cajetín del detergente y realizar el mantenimiento recomendado por el fabricante.
¿Puedo cambiar la goma sin desmontar el frontal de la lavadora?
En bastantes modelos sí. La brida exterior y la interior pueden retirarse desde la propia abertura de la puerta. Sin embargo, en otras lavadoras el acceso a la abrazadera interior es limitado y puede ser necesario desmontar el frontal. Consulta el manual técnico de tu modelo antes de forzar cualquier componente.



