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Guías y reparaciones

Cómo quitar el óxido de las herramientas

cómo quitar el óxido de las herramientas

Saber cómo quitar el óxido de las herramientas no solo te ahorra dinero, sino que también alarga la vida útil de tus utensilios y mejora su rendimiento. Un destornillador oxidado pierde precisión, unas tijeras oxidadas no cortan bien y una llave fija con óxido puede llegar a dañar tornillos y tuercas.

Hoy vamos a explicaros cómo eliminar el óxido de las herramientas usando métodos caseros, productos comerciales y un proceso correcto de limpieza y mantenimiento.

Materiales necesarios para eliminar el óxido de las herramientas

Estas son las herramientas básicas que necesitarás:

  • Cepillo de alambre: ideal para óxido superficial o medio.
  • Lana de acero (000 o 0000): perfecta para acabados finos y piezas delicadas.
  • Papel de lija: grano medio para óxido fuerte y grano fino para remates.
  • Espátula metálica: útil cuando el óxido forma capas gruesas.
  • Guantes de protección: imprescindibles para evitar cortes y productos agresivos.
  • Gafas de seguridad: especialmente si vas a cepillar o lijar.

Luego, de forma complementaria, puedes contar con unos recipientes de plástico o vidrio (para vinagre o mezclas), trapos de algodón, cepillo de dientes viejo (muy útil en zonas pequeñas) y aceite lubricante o aceite multiusos.

Cómo quitar óxido de herramientas con métodos caseros

eliminar el oxido de las herramientas

Los métodos caseros son económicos, eficaces y perfectos para la mayoría de los casos domésticos. Funcionan especialmente bien cuando el óxido no ha penetrado demasiado en el metal.

Vinagre blanco

El vinagre blanco es uno de los remedios más eficaces para eliminar el óxido de las herramientas gracias a su contenido en ácido acético. Para usarlo correctamente:

  1. Coloca la herramienta en un recipiente.
  2. Cúbrela completamente con vinagre blanco.
  3. Déjala actuar entre 4 y 24 horas, según el nivel de óxido.
  4. Sácala y frota con un cepillo de alambre o lana de acero.
  5. Aclara con agua y seca bien.

Es muy eficaz incluso con si hay un nivel medio de óxido, siendo económico y fácil de conseguir. Por otro lado, puede oscurecer ligeramente el metal si se deja demasiado tiempo y tampoco es recomendable para piezas con mangos de madera.

Bicarbonato de sodio

El bicarbonato es ideal para para un nivel de óxido ligero y para herramientas delicadas. Úsalo así:

  1. Mezcla bicarbonato con agua hasta crear una pasta espesa.
  2. Aplica la mezcla sobre el óxido.
  3. Deja actuar entre 1 y 2 horas.
  4. Frota suavemente con un cepillo o lana de acero fina.
  5. Aclara y seca bien.

No es agresivo y es perfecto para darle un mantenimiento preventivo a tus herramientas. Por su eficacia, no funciona muy bien si ya está muy oxidada.

Limón y sal

Este método combina la acidez del limón con la acción abrasiva de la sal. Es especialmente útil para herramientas pequeñas o de uso ocasional, y para aplicarlo lo puedes hacer en 5 pasos:

  1. Espolvorea sal sobre la zona oxidada.
  2. Exprime limón hasta cubrir la sal.
  3. Deja actuar entre 2 y 6 horas.
  4. Frota con un cepillo o estropajo.
  5. Aclara y seca completamente.

Eliminar el óxido de las herramientas con métodos comerciales

como limpiar herramientas oxidadas

Cuando el óxido es profundo o el tiempo apremia, los productos comerciales ofrecen una solución rápida y muy eficaz. Puedes utilizar un spray antióxido, que penetra en el óxido y lo afloja, facilitando su eliminación. Solo tienes que pulverizarlo directamente sobre la zona afectada y dejarlo actuar el tiempo indicado. Luego, solo te faltará frotarlo bien y limpiar. Son ideales para tornillos, bisagras y mecanismos móviles.

Luego tienes desoxidantes químicos, que son productos más potentes para restauraciones más importantes. Os recomendamos bastante usar guantes y trabajar en un lugar ventilado por si acaso, siguiendo estrictamente las instrucciones del fabricante y sin prolongar el tiempo de aplicación innecesariamente. Estos productos son la mejor opción cuando los métodos caseros no funcionan.

Cómo limpiar herramientas oxidadas

Eliminar el óxido no es el final del proceso, limpiar correctamente las herramientas oxidadas es lo que garantiza que el problema no vuelva a aparecer y solo tienes que seguir tres pasos:

  1. Lavar. Limpia los restos de óxido, producto o mezcla con agua y, si es necesario, un poco de jabón neutro.
  2. Secar. Seca inmediatamente con un trapo limpio. La humedad es el principal causante del óxido.
  3. Lubricar. Aplica una capa fina de aceite multiusos o aceite específico para herramientas. Esto crea una barrera protectora frente a la humedad.

¿Es mejor el vinagre o el bicarbonato de sodio para el óxido?

Si hay poco óxido y es solo algo a nivel superficial o como mantenimiento preventivo, bastaría con el bicarbonato de sodio, pero si ya tienes que quitar más óxido el vinagre blanco es mejor, actúa más rápido y en profundidad.

Si tienes dudas, empieza por bicarbonato y pasa al vinagre si ves que el óxido no desaparece.

¿Cuál es el mejor producto para quitar el óxido?

El mejor producto es el que se adapta a tu situación concreta:

  1. Para uso doméstico ocasional: vinagre blanco.
  2. Para mantenimiento frecuente: bicarbonato de sodio.
  3. Para restauraciones o uso profesional: desoxidantes químicos comerciales.

¿Y el más rápido?

Si lo que quieres es acabar cuanto antes pues los métodos comerciales serían más rápidos, tanto el spray antióxido como un desoxidante químico, seguido de un cepillado mecánico. En pocos minutos puedes devolverle la vida a una herramienta muy deteriorada, siempre que luego la limpies y lubriques correctamente.

Aprender cómo quitar el óxido de las herramientas es una habilidad práctica, útil y fácil de dominar. Con los métodos adecuados puedes eliminar el óxido de las herramientas, limpiar herramientas oxidadas correctamente y evitar que el problema vuelva a aparecer. Así que ya sabes, déjala bien limpia y dale un buen mantenimiento de vez en cuando para que te dure lo máximo posible.

Cómo reparar una persiana enrollable

reparar una persiana enrollable

Las persianas enrollables son uno de los sistemas más comunes en viviendas, oficinas y locales comerciales. Su uso diario hace que, con el paso del tiempo, algunos de sus componentes se desgasten: la cinta puede romperse, las lamas pueden descolgarse, el mecanismo de enrollado puede fallar o el recogedor dejar de funcionar correctamente.

La buena noticia es que casi todas estas incidencias forman parte de la reparación de persianas enrollables más habitual y tienen una solución clara. Hoy os explicamos cómo reparar una persiana enrollable paso a paso, analizando cada problema por separado.

¿Cómo funciona una persiana enrollable?

Conocer su mecanismo interno te ayudará a identificar el origen del problema y a intervenir solo donde sea necesario, sin desmontar piezas de más. Una persiana enrollable está compuesta principalmente por:

  1. Lamas: Son las piezas horizontales que forman el cuerpo de la persiana. Pueden ser de PVC, aluminio o madera.
  2. Eje o tubo: Es el cilindro situado dentro del cajón superior. Sobre él se enrolla la persiana.
  3. Cinta: Une el eje con el recogedor y permite subir o bajar la persiana manualmente.
  4. Recogedor: Mecanismo situado en la pared que enrolla la cinta cuando subes la persiana.
  5. Topes: Evitan que la persiana suba más de lo debido.
  6. Mecanismo de enrollado: Conjunto de piezas que permiten el giro del eje.

Cuando tiras de la cinta, el eje gira y la persiana sube o baja. Si cualquiera de estos elementos falla, el sistema deja de funcionar correctamente. Por eso, identificar qué parte está dañada es clave para arreglar persianas enrollables de forma eficiente.

Cómo reparar una persiana enrollable si la cinta está rota o atascada

Una de las averías más frecuentes es la rotura o el atasco de la cinta. Si al tirar de ella notas que no corre, se queda suelta o directamente se ha partido, este es el problema. Por suerte, es una de las reparaciones de persianas enrollables más sencillas.

Desmonta el recogedor

El primer paso es acceder al recogedor, que suele estar empotrado en la pared o atornillado a la superficie. Es importante hacer este paso con calma, ya que el recogedor está cargado con un muelle interno que puede soltarse de golpe si no se controla.

  1. Baja completamente la persiana.
  2. Retira la tapa del recogedor con un destornillador.
  3. Afloja los tornillos y extrae el recogedor con cuidado.
  4. Sujeta la cinta para que no se escape bruscamente.

Saca el eje y desenrolla la cinta vieja

Ahora toca acceder al cajón superior de la persiana.

  1. Abre la tapa del cajón (normalmente va a presión o con tornillos).
  2. Localiza el eje donde se enrolla la persiana.
  3. Desengancha la persiana del eje.
  4. Saca el eje ligeramente para poder trabajar con la cinta.
  5. Una vez tengas acceso, desenrolla la cinta vieja y retírala por completo.

Córtala y sustitúyela por una nueva

No reutilices una cinta desgastada. Compra una cinta nueva del mismo ancho y longitud adecuada.

  1. Introduce la nueva cinta por el pasacintas de la pared.
  2. Asegúrate de que entra recta y sin pliegues.
  3. Corta el sobrante si es necesario, dejando margen suficiente.

Introduce el extremo de la nueva cinta en la ranura del eje y enrolla

Este paso es clave para que la persiana funcione correctamente, ya que una cinta mal tensada hará que la persiana no suba bien o se quede a medio recorrido:

  1. Inserta el extremo de la cinta en la ranura del eje.
  2. Gira el eje manualmente en el sentido correcto para tensar la cinta.
  3. Da varias vueltas hasta que quede bien firme, pero sin forzar.

Vuelve a montar todo correctamente

Por último, coloca el eje en su posición original, engancha la persiana al eje y monta de nuevo el recogedor. Prueba varias veces el recorrido completo y, si todo está bien hecho, habrás conseguido reparar una persiana enrollable sin complicaciones.

Reparación de persianas enrollables con lamas descolgadas

arreglar persianas enrollables

Las lamas descolgadas o rotas suelen provocar que la persiana se incline, se atasque o no suba correctamente. Es un problema habitual tras golpes, tirones bruscos o desgaste por el sol. Para arreglar persianas enrollables con este problema, sigue estos pasos:

  1. Baja completamente la persiana.
  2. Abre el cajón superior.
  3. Desengancha la persiana del eje.
  4. Extrae con cuidado el conjunto de lamas.

Identifica la lama dañada. Normalmente será una de las superiores, que soportan más tensión. Tienes que retirarla deslizándola lateralmente y sustituirla por una nueva del mismo material, ancho y color. Asegúrate de que encaja perfectamente con las lamas contiguas.

Una vez sustituida vuelve a enganchar las lamas al eje, alinea bien todo el conjunto, coloca el eje en su sitio y prueba el funcionamiento. Este tipo de reparación de persianas enrollables mejora tanto el funcionamiento como la estética.

Qué hacer si el mecanismo de enrollado está dañado

Si la persiana no sube ni baja aunque la cinta esté bien, es posible que el mecanismo interno esté dañado. Esto suele ocurrir por desgaste, óxido o piezas internas rotas.

Desatornilla y retira todo el mecanismo del cajón

  1. Baja la persiana por completo.
  2. Abre el cajón superior.
  3. Desengancha la persiana del eje.
  4. Retira el eje con cuidado.
  5. Localiza el mecanismo de enrollado en los extremos.
  6. Una vez fuera, revisa el estado de las piezas.

Reemplaza el mecanismo completo o las piezas internas

En muchos casos no merece la pena reparar piezas sueltas.

  • Si el eje está deformado, sustitúyelo entero.
  • Si el mecanismo está muy desgastado, compra uno nuevo compatible.
  • Asegúrate de que el diámetro y el sistema de fijación coinciden.

Instala el nuevo mecanismo siguiendo el proceso inverso y comprueba que el giro sea suave antes de cerrar el cajón. Esta es una de las reparaciones de persianas enrollables más técnicas, pero perfectamente asumible con paciencia.

Cómo arreglar persianas enrollables con el recogedor averiado

Cuando el recogedor falla, la cinta no se enrolla correctamente, se queda suelta o no ofrece resistencia. En este caso, la solución es sustituirlo. Estos son los pasos para cambiarlo:

  1. Baja completamente la persiana.
  2. Abre la tapa del recogedor.
  3. Sujeta la cinta firmemente.
  4. Retira el recogedor antiguo desenroscándolo.
  5. Coloca el nuevo recogedor, asegurándote de que el muelle esté cargado.
  6. Introduce la cinta y fija el extremo.
  7. Atornilla y coloca la tapa.

Antes de dar por terminada la reparación, prueba varias veces el sistema. Un recogedor bien instalado es fundamental para reparar una persiana enrollable de forma duradera.

Como has visto, reparar una persiana enrollable no es una tarea reservada solo a profesionales. Con esta guía, los materiales adecuados y algo de tiempo, puedes solucionar la mayoría de averías habituales: desde cambiar una cinta rota hasta sustituir lamas o mecanismos completos.

Además de ahorrar dinero, arreglar persianas enrollables por tu cuenta te permite entender mejor el funcionamiento de tu vivienda y realizar futuras reparaciones de persianas enrollables con mayor seguridad y rapidez. Si realizas un mantenimiento básico y actúas ante los primeros síntomas de desgaste, prolongarás la vida útil de tus persianas durante muchos años.

Cómo cambiar un interruptor de luz

cambiar un interruptor de luz

Cambiar un interruptor de luz es una de esas pequeñas reparaciones domésticas que, aunque al principio imponen respeto, en realidad están al alcance de cualquiera con un mínimo de cuidado y sentido común. Ya sea porque el interruptor está viejo, no funciona correctamente, quieres modernizarlo o simplemente cambiar el estilo, aprender cómo cambiar un interruptor de luz te ahorra dinero y te da una satisfacción enorme.

¿Puedo cambiar un interruptor de luz yo mismo?

Por lo general sí que puedes cambiarlo por ti mismo. Cambiar un interruptor de luz no requiere ser electricista, pero sí respetar una serie de normas básicas de seguridad. De hecho, es una de las reparaciones más habituales en viviendas, tanto antiguas como modernas.

Aunque también es verdad que no es lo mismo cambiar un interruptor sencillo que uno conmutado o uno instalado hace 40 años con colores de cables poco claros. Por eso, antes de lanzarte, conviene tener claro qué tipo de interruptor tienes y qué te vas a encontrar al abrir la caja. Por lo tanto, deberías llamar a un profesional solo si los cables están pelados o quemados, o sueltos, no identificas claramente los conductores, o si el interruptor forma parte de una instalación muy antigua sin toma de tierra.

¿Cómo se ponen los cables en el interruptor?

Antes de entrar en cada tipo de interruptor, es importante entender cómo se conectan los cables en un interruptor de luz, porque la lógica es siempre la misma, aunque cambie el número de cables. Estos son los tipos de cables que te encontrarás:

  • Fase: es el cable que lleva la corriente. Suele ser negro, marrón o gris.
  • Retorno: lleva la corriente desde el interruptor hasta la lámpara.
  • Neutro: normalmente azul (no siempre pasa por el interruptor).
  • Tierra: verde y amarillo (a veces no está presente).

En un interruptor simple, solo se corta la fase. Por eso, normalmente verás dos cables. Con este mente y antes de tocar nada, tendrás que bajar el automático correspondiente o el general, comprobando con un buscapolos o tester que no hay tensión. Os aconsejamos hacer una foto de los cables antes de desconectarlos, es un pequeño gesto evita el 90 % de los problemas cuando vas a cambiar un interruptor de luz.

Como cambiar un interruptor de luz doble

cambiar interruptor de luz doble

Un interruptor doble permite controlar dos puntos de luz desde el mismo mecanismo. Es muy habitual en salones, baños o cocinas. Aunque impone un poco más que uno simple, el proceso es bastante lógico.

1. Corta la corriente

Ve al cuadro eléctrico y corta el suministro. No apagues la luz sin más, siempre hay que bajar el automático.

2. Retira el marco y el mecanismo

Quita el embellecedor frontal y desenrosca el mecanismo de la caja. Tira suavemente hacia fuera para ver los cables.

3. Identifica los cables

Normalmente encontrarás:

  • Un cable de fase común.
  • Dos cables de retorno (uno para cada luz).
  • La fase suele estar puenteada hacia ambos interruptores internos.

4. Desconecta el interruptor antiguo

Afloja los tornillos o presillas y retira los cables. Hazlo con cuidado y sin forzar.

5. Conecta el nuevo interruptor

  • Coloca la fase en el borne común.
  • Coloca cada retorno en su correspondiente borne. Asegúrate de que los cables quedan bien sujetos.

6. Coloca y prueba

Vuelve a meter el mecanismo en la caja, atornilla, coloca el marco y sube la corriente. Prueba ambas teclas. Si cada tecla enciende su luz correctamente, el trabajo está bien hecho.

Como cambiar un interruptor de luz conmutado

Aquí entramos en uno de los temas que más dudas genera. Para cambiar un interruptor de luz conmutado hay que trabajar con un sistema que permite encender y apagar una luz desde dos puntos distintos, por ejemplo, en un pasillo o una escalera. A diferencia del interruptor simple, aquí te encontrarás con un cable común y dos cables viajeros que conectan ambos interruptores entre sí. Por eso, es crucial no confundir las conexiones.

Paso 1: Desconecta la corriente

Siempre el primer paso, sin excepciones, baja el automático.

Paso 2: Abre el interruptor

Retira el marco, para lo que probablemente tengas que usar un destornillador, y saca el mecanismo. Verás normalmente tres cables conectados.

Paso 3: Identifica el cable común

El común suele estar marcado en el interruptor (L o COM). Es fundamental colocarlo en el mismo punto del nuevo mecanismo.

Paso 4: Marca los cables

Antes de soltarlos, usa cinta o una foto para recordar cuál es cada uno, así no os tenéis que acordar luego de memoria.

Paso 5: Conecta el nuevo interruptor

El cable común va al borne común, y los otros dos cables van a los bornes restantes (el orden no suele importar entre ellos).

Paso 6: Monta y prueba

Coloca el interruptor, sube la corriente y prueba desde ambos puntos. Si funciona correctamente desde los dos interruptores, el conmutado está bien conectado.

Como cambiar un interruptor de luz antiguo

cambiar un interruptor de luz antiguo

Cambiar un interruptor de luz moderno es sencillo, pero uno antiguo requiere algo más de atención. Las instalaciones antiguas pueden no seguir los estándares actuales, tanto en colores como en materiales. Lo que suele cambiar en un interruptor antiguo son:

  • Colores de cables distintos o desgastados.
  • Cables rígidos de tela o goma.
  • Cajas más pequeñas o metálicas.
  • Ausencia de toma de tierra.

Por lo tanto, con paciencia, sigue estos pasos:

  1. Corta la corriente y compruébalo con un testes, aquí es más importante que nunca.
  2. Retira el interruptor con cuidado. Los tornillos suelen estar duros y los cables pueden ser frágiles, así que no tires bruscamente.
  3. Identifica la fase. En instalaciones antiguas puede no estar claro, por lo que si tienes dudas, utiliza un buscapolos antes de cortar la corriente y memoriza la posición.
  4. Prepara los cables. Si las puntas están deterioradas, corta un poco y vuelve a pelar. Asegúrate de que el cobre esté limpio.
  5. Instala el nuevo interruptor. Conecta los cables como en un interruptor simple moderno. Asegura bien los tornillos para evitar falsos contactos.
  6. Ajusta la caja. A veces el nuevo interruptor no encaja perfectamente. Existen adaptadores o marcos universales que facilitan mucho el montaje.

Nuestros consejos para cambiar un interruptor de luz

Para terminar, aquí van algunos consejos prácticos que marcan la diferencia entre un trabajo correcto y uno profesional:

  1. Nunca trabajes con prisas, la electricidad no perdona descuidos.
  2. Haz fotos antes de desmontar, es el mejor seguro.
  3. Invierte en un buen interruptor: los baratos suelen dar problemas antes.
  4. Aprieta, pero no fuerces, ya que los tornillos excesivamente apretados dañan el cable.
  5. Comprueba dos veces antes de cerrar, así te ahorrarás desmontarlo de nuevo.
  6. Si algo no te cuadra, para, no pasa nada por pedir ayuda a un profesional.

Aprender cómo cambiar un interruptor de luz, ya sea simple, doble, conmutado o antiguo, es una habilidad útil que te acompañará toda la vida. Con las herramientas adecuadas, un poco de atención y esta guía, tienes todo lo necesario para hacerlo con seguridad y confianza.

Cómo arreglar un radiador que gotea

como arreglar radiador que gotea

Si tienes un radiador que gotea, es importante que lo arregles lo antes posible. Un radiador con fuga de agua no solo puede generar pérdidas de calor, sino que también puede dañar los suelos o las paredes de la habitación. Vamos a explicar qué hacer si tu radiador está goteando y cómo puedes repararlo de forma sencilla y efectiva.

¿Qué pasa cuando gotea agua del radiador?

Cuando un radiador empieza a gotear, significa que hay una fuga en el sistema de circulación del agua. Esto puede deberse a varias razones, como una mala conexión, desgaste o daño en el material del radiador o sus componentes. El goteo puede hacer que el sistema de calefacción no funcione de manera eficiente, lo que provoca un aumento en el consumo de energía y una menor distribución del calor.

Además, el goteo constante de agua te puede acabar por generar humedad en la zona de la casa donde se encuentre, lo que puede dañar las paredes, los suelos y la pintura. A largo plazo, esto evolucionaría a una aparición de moho o malos olores. Por eso, es fundamental identificar y solucionar el problema lo antes posible.

Causas frecuentes del goteo en radiadores

Existen varias razones por las que un radiador puede empezar a gotear, y estas son las más comunes:

  1. Fugas en las válvulas. Las válvulas de entrada o salida del radiador pueden sufrir desgaste o daños con el tiempo, lo que provoca pequeñas fugas de agua.
  2. Corrosión interna: Los radiadores, especialmente los de hierro fundido o acero, pueden sufrir corrosión interna debido al paso del tiempo y al agua caliente en su interior.
  3. Daños en las juntas. Las juntas que sellan las conexiones del radiador también pueden deteriorarse, lo que ocasiona fugas de agua.
  4. Presión de agua demasiado alta, ya que si es efectivamente demasiado alta, puede generar fugas en los radiadores.
  5. Desgaste general. Con el paso del tiempo, los radiadores pueden presentar fisuras o grietas debido al desgaste general.
  6. Purgador defectuoso. Puedes mirar como regula la cantidad de aire, puede estar deteriorado.

Cómo arreglar un radiador que gotea sin soldar

Si prefieres no soldar el radiador, hay varias formas de solucionar el problema de manera sencilla y sin complicaciones. Te explicamos cómo hacerlo.

Localiza la fuga

reparar radiador averiado

El primer paso es localizar el origen de la fuga. Apaga el sistema de calefacción y seca el radiador con un trapo para ver exactamente de dónde proviene el goteo. Las fugas suelen estar en las juntas, las válvulas o en el cuerpo del radiador. Una vez que hayas localizado la fuga, podrás proceder con el arreglo adecuado.

Si el problema está en la llave

Si el goteo sale de la llave de entrada o salida de agua, lo primero que puedes hacer es cubrir la zona afectada con teflón. Este material es ideal para sellar pequeñas fugas y evitar que el agua siga saliendo. Luego, aprieta la tuerca de la válvula para asegurar que quede bien ajustada.

Si está en el cuerpo del radiador

Si la fuga es en el cuerpo del radiador, es importante limpiar bien la zona afectada, por lo que tendrás que usar un limpiador específico (lo tienes en cualquier tienda de bricolaje) para eliminar la suciedad y el óxido. Después, lija la superficie alrededor de la fuga para suavizarla y preparar la zona para la aplicación de la masilla.

Aplica la masilla

Una vez que hayas limpiado y lijado la zona afectada, aplica una masilla específica para radiadores o materiales metálicos. Esta masilla sellará la fuga y evitará que el agua siga escapando. Asegúrate de aplicar una capa generosa y dejarla secar según las indicaciones del fabricante.

Deja secar y vuelve a lijar

Deja que la masilla se seque completamente antes de lijarla de nuevo para conseguir una superficie lisa y uniforme. Después de este paso, tu radiador estará listo para ser utilizado nuevamente.

Cómo arreglar un radiador que gotea soldando

Si prefieres una solución permanente, puedes optar por soldar el radiador. Sin embargo, este proceso requiere un poco más de habilidad y las herramientas adecuadas. Aquí te explicamos cómo hacerlo:

  1. Apaga el sistema de calefacción. Antes de comenzar cualquier tipo de reparación, asegúrate de apagar el sistema de calefacción y drenar el radiador.
  2. Prepara la zona afectada limpiando bien la zona de la fuga y lijando la superficie para eliminar cualquier óxido o suciedad.
  3. Protégete con gafas para soldar, así como guantes, camiseta y pantalón.
  4. Empieza a soldar. Utiliza un soplete o soldador adecuado para calentar la zona de la fuga. Una vez que la superficie esté caliente, aplica el material de soldadura.
  5. Deja enfriar: Deja que la soldadura se enfríe completamente antes de poner en funcionamiento el radiador nuevamente.

Este método es más complejo y puede requerir más tiempo y herramientas, pero es ideal para fugas grandes o daños importantes en el radiador. Si no te atreves, lo mejor sería contactar con un manitas.

Nuestros consejos para arreglar un radiador que gotea

reparar radiador que gotea

Aquí os dejamos algunos consejos más para aseguraros de que vuestro radiador funciona correctamente y no siga goteando:

  1. Prueba a cambiar la llave. Si el goteo proviene de la válvula, una de las soluciones más sencillas es cambiar la llave de entrada o salida de agua.
  2. Comprobar la presión de la caldera. Asegúrate de que la presión del sistema de calefacción no sea demasiado alta. Si es necesario, ajusta la presión para evitar más fugas.
  3. Purga los radiadores. Si el radiador no calienta correctamente o sigue goteando, purgar el radiador puede ayudar a eliminar el aire atrapado en el sistema, mejorando su eficiencia.
  4. Revisa juntas y conexiones: Las juntas de los radiadores y las conexiones de las válvulas pueden deteriorarse con el tiempo, por lo que es importante revisarlas regularmente y sustituirlas si es necesario.

¿Cuánto cuesta arreglar un radiador que gotea?

Si al final decidís optar por un profesional y se trata de un pequeño arreglo como cambiar una válvula o aplicar masilla, el precio está entre los 50 y 80€. Sin embargo, si necesitas realizar una reparación más compleja, como soldar el radiador, los costes pueden ser algo más altos.

En cualquier caso, es importante valorar la gravedad del problema antes de decidir qué tipo de reparación realizar. Si no estás seguro de cómo proceder, siempre es recomendable pedir ayuda a un profesional para evitar causar más daños al radiador o al sistema de calefacción.

Con estos pasos y consejos, ya sabes cómo arreglar un radiador que gotea de forma sencilla y económica. Recuerda siempre revisar los componentes regularmente para mantener tu sistema de calefacción en buen estado y evitar problemas futuros. ¡Hasta la próxima!

Cómo reformar un local con poco dinero

como reformar un local con poco dinero

Para no gastar mucho dinero en la reforma hay que saber dónde invertir, qué evitar y aprovechar al máximo lo que ya tienes, tanto si el negocio que estás abriendo es nuevo como si le estás dando un lavado de cara a lo que ya tienes. Para esto hay que entender cómo reformar un local con poco dinero, porque es clave para que tu resultado sea atractivo, funcional y rentable. Hoy, os lo explicamos paso a paso.

¿Qué debes tener en cuenta para reformar un local comercial?

El primer paso para reformar un local comercial con cabeza es tener muy claro qué tipo de negocio vas a montar y a qué público te diriges. No es lo mismo una tienda de ropa juvenil que un despacho profesional o un pequeño bar de barrio, ya que cada concepto va a exigirte unas prioridades distintas. Por lo tanto, deberías preguntarte el tipo de experiencia que vas a ofrecer y la imagen que quieres transmitir (cercanía, modernidad, exclusividad).

La ubicación también influye mucho. Un local a pie de calle, con mucho tránsito, necesita una fachada cuidada y un interior llamativo desde el primer vistazo. En cambio, un local en una calle secundaria puede apostar por un diseño más sencillo y funcional. Deberías analizar por último las características físicas del local: altura de techos, entrada de luz natural, distribución, estado de instalaciones… importante para aprovechar bien lo que ya existe.

Cómo reformar un local comercial

Si quieres saber cómo reformar un local con poco dinero, debes empezar por aprovechar todo lo que puedas el espacio vertical y utilizar mobiliario multifuncional, con por ejemplo, estanterías hasta el techo, baldas flotantes, paneles colgantes o armarios altos. Todo esto te permitirá almacenar muchas más cosas, manteniendo el local más despejado y sin muebles grandes y caros.

Reutiliza y recicla

Para reformar tu local comercial esto es clave. Sobre todo en cuanto a mobiliario, se pueden reacondicionar o restaurar muebles vintage o hacerlo a medida con materiales reciclados. Palets, puertas antiguas, tableros de madera recuperada o estructuras metálicas pueden convertirse en mostradores, estanterías o mesas sin problema. También estás dando un poco de personalidad al local y es algo más auténtico. Por daros algunas ideas:

  • Lijar y pintar muebles antiguos
  • Cambiar tiradores y herrajes
  • Usar cajas de madera como estanterías
  • Convertir puertas viejas en mesas o encimeras

Pintura e iluminación

como reformar un local comercial

La pintura es, probablemente, la inversión con mejor relación coste-impacto en cualquier reforma. Puede ayudarte a cambiar por completo el aspecto del local sin tener que hacer ni una sola obra. Los tonos claros amplían visualmente el local, mientras que los colores oscuros bien usados aportan profundidad y personalidad.

La iluminación, por su parte, es tan importante como la pintura, por lo que deberías sustituir cualquier luz antigua por bombillas LED, así como una iluminación puntual si quieres destacar alguna zona clave del local comercial. Además, deberías combinar luz cálida y fría, dependiendo del uso del espacio.

Materiales económicos pero resistentes

No elijas materiales de mala calidad, por que los tendrás que renovar más pronto que tarde y no te saldrá bien de precio. Puedes escoger suelos laminados, paneles decorativos o vinílicos:

  • Son fáciles de instalar
  • Requieren poco mantenimiento
  • Tienen diseños muy logrados
  • Son mucho más baratos que materiales tradicionales

En paredes, los paneles decorativos o revestimientos adhesivos permiten renovar el aspecto sin hacer obra y sin grandes presupuestos, así que te vendrán muy bien.

Pared de acento

Crear una pared de acento es una técnica sencilla y barata para dar personalidad al local sin reformarlo entero. Puedes hacerlo de muchas formas, como pintarla de un color distinto, un papel pintado llamativo, hacer un mural artístico, o un revestimiento decorativo económico.

Lo ideal es elegir la pared más visible desde la entrada o aquella que sirva de fondo para el producto o la barra.

Para reformar un local con poco dinero debes hacerlo tú mismo

como reformar un local comercial

Si hay algo que aumenta el presupuesto de cualquier reforma es la mano de obra. Por eso, cuando hablamos de cómo reformar un local con poco dinero, el hacerlo tú mismo (DIY) marca una diferencia enorme.

Es importante que sea una reforma sencilla para que puedas hacerlo tú mismo sin contratar a un profesional, ya que si no es donde se iría la mayor parte de presupuesto, en la mano de obra. Siempre os aconsejamos que pidáis ayuda a familiares o amigos, ya que hay muchas cosas que podéis hacer sin experiencia profesional:

  1. Pintar paredes y techos
  2. Montar muebles prefabricados
  3. Colocar baldas o estanterías
  4. Instalar iluminación básica
  5. Decorar y organizar el espacio

Eso sí, deja en manos de profesionales solo aquello que sea obligatorio por normativa o seguridad, como instalaciones eléctricas complejas o fontanería.

Otros detalles para reformar un local comercial

Los pequeños detalles son los que hacen que un local parezca cuidado, aunque el presupuesto haya sido ajustado, así que fíjate bastante en la eficiencia energética, los accesorios decorativos y sigue una buena planificación.

Eficiencia energética

No solo para que gastes menos, también que estar en tu local sea mucho más cómodo. Os recomendamos:

  • Colocar burletes en puertas y ventanas
  • Sustituir bombillas por LED
  • Usar cortinas térmicas
  • Aprovechar mejor la luz natural

Si el local tiene ventanas de doble cristal, mejor aún, habrá mucho menos ruido y consumirás menos sin hacer nada de obra.

Accesorios decorativos baratos

Plantas, lámparas y cojines ayudan mucho a cambiar nuestra percepción del espacio sin apenas invertir nada. Las plantas aportan vida y frescura, las lámparas crean ambiente y los textiles añaden calidez. No hace falta que gastes mucho, tienes tiendas low cost, de segunda mano o incluso DIY pueden ser suficientes. Lo importante es que no sobrecargues el espacio y mantengas la coherencia con la identidad de tu negocio.

Planificación

Con una buena planificación ahorras, literalmente, bastante dinero, ya que es algo que te permite controlar cada euro. Antes de empezar, define un presupuesto máximo, priorizando lo imprescindible y sin cambios de última hora. Para terminar, compra siempre los materiales con antelación. Si queréis saber más sobre esto, os recomendamos este artículo sobre cómo planificar una reforma.

Consejos si quieres reformar un bar con poco dinero

Si el local que quieres reformar es un bar, hay aspectos específicos que debes tener en cuenta. Os dejamos aquí nuestras ideas y consejos para reformar un bar con poco dinero:

  1. Dale prioridad a la barra, es el centro del negocio y debe destacar
  2. Mejora la iluminación antes que cambiar mobiliario
  3. Usa pintura y vinilos para renovar paredes sin obra
  4. Reutiliza taburetes y mesas cambiando solo acabados
  5. Si va a ser un ambiente más «chill» y acogedor, la luz debe ser cálida
  6. Aprovecha pizarras para menús y decoración
  7. Invierte en una buena fachada, atrae más clientes
  8. Optimiza el espacio para facilitar el movimiento del personal, es decir, no pongas demasiados muebles por el medio, las mesas deben estar bien situadas.
  9. Usa materiales resistentes y fáciles de limpiar
  10. Recuerda, a la hora de decorar, un bar sencillo pero coherente funciona mejor.

Nuestra conclusión sobre reformar con poco dinero

Parar saber cómo reformar un local con poco dinero no tienes que recortar en todo, más bien invertir con cuidado. Analiza bien tu negocio, aprovecha lo que ya tienes, haz todo lo que puedas tú mismo y cuida los detalles porque marcan la diferencia entre un local mediocre y uno con personalidad.

Tanto si quieres reformar un local comercial desde cero como darle una segunda vida a tu negocio actual aplicar estos consejos te permitirá ahorrar una buena cantidad de dinero mientras lo decoras de forma atractiva y funcional. ¡Esperamos haber ayudado!

Cómo arreglar una fuga de agua

como arreglar fuga de agua

Una fuga de agua puede parecer un pequeño contratiempo, pero si no se actúa a tiempo, puede convertirse en un verdadero problema. Un simple goteo o una humedad detrás de la pared pueden hacer que pagues mucho más en la factura, pero también dañar la pintura, el suelo o incluso afectar la estructura de la vivienda.

Hoy, os contamos cómo arreglar cualquier fuga de agua para que no os pase nada de esto, tanto si está en una tubería de PVC o de cobre, como si el problema se encuentra en la ducha o dentro de una pared. Además, te mostraremos cuáles son las mejores soluciones rápidas y permanentes para evitar que el problema vuelva a repetirse.

Herramientas para arreglar cualquier fuga en una tubería

Asegúrate de tener a mano las herramientas y materiales básicos que te permitirán trabajar con seguridad y eficacia. Estas son las que más te recomendamos para cualquier tipo de fuga doméstica:

  1. Llave inglesa, indispensable para aflojar o apretar tuercas y conexiones.
  2. Cúter o serrucho para PVC si necesitas cortar una tubería plástica.
  3. Trapo o esponja absorbente para secar la zona antes de aplicar cualquier sellador.
  4. Lija fina o papel de esmeril. Útil para eliminar restos de óxido o preparar la superficie.
  5. Masilla epoxi o cinta de reparación de fontanería, ideales para soluciones rápidas.
  6. Tubos, codos y manguitos de repuesto en caso de necesitar sustituir un tramo.
  7. Guantes y gafas de protección.

Antes de empezar

Si ya tienes todas estas herramientas, ya puedes quitar el suministro del agua, para lo cuál tendrás que cerrar la llave de paso general de tu casa. Luego, drena las tuberías abriendo los grifos de la zona, así liberarás presión y agua acumulada.

Seca bien la tubería antes de usar cualquier sellador y lija bien la zona si vas a utilizar epoxi. Por último, coloca un cubo debajo para recoger el agua que vaya cayendo o que quede en la tubería.

Cómo arreglar una tubería de PVC

Las tuberías de PVC son muy comunes en viviendas modernas porque son económicas, ligeras y fáciles de instalar. Sin embargo, con el tiempo pueden agrietarse o soltarse en las uniones. Para arreglar una fuga en una tubería de PVC, sigue estos pasos:

  1. Cierra la llave de paso y vacía la tubería. Asegúrate de que no quede agua dentro para que el pegamento o sellador adhiera correctamente.
  2. Limpia y seca bien la zona afectada. Usa un trapo o papel absorbente. Si hay residuos o cal, líjalos suavemente.
  3. Corta la parte dañada (si es una grieta o rotura grande). Utiliza una sierra o cúter para eliminar la sección afectada.
  4. Coloca un manguito o unión de PVC nueva. Aplica pegamento especial para PVC en ambos extremos y encaja la nueva pieza. Espera el tiempo de secado indicado por el fabricante (normalmente 15-30 minutos).
  5. Si la fuga es pequeña, puedes solucionarlo de forma rápida así:
    1. Usa cinta autovulcanizable o masilla epoxi sobre la zona seca.
    2. Deja endurecer al menos una hora antes de reabrir el paso del agua.
  6. Abre la llave y comprueba. Si no hay fugas visibles, la reparación está lista.

Cómo arreglar una tubería de cobre

como arreglar tuberia de cobre

Si necesitas arreglar una tubería de cobre, tienes varias opciones según el tipo de daño:

Para una fuga leve (gota o microfisura)

  • Cierra el agua y seca bien la zona.
  • Lija suavemente el área dañada. Elimina el óxido o la pintura vieja.
  • Aplica masilla epoxi o cinta de reparación. Amasa la masilla con los dedos y colócala sobre la fuga, presionando firmemente.
  • Deja endurecer entre 30 minutos y 1 hora. Luego abre la llave y comprueba que no haya goteo.

Para una fuga mayor o unión rota

  • Corta el tramo dañado con una sierra para metal o cortatubos.
  • Lija los bordes y limpia los restos de agua.
  • Sustituye la sección con un acople o manguito de cobre nuevo. Si sabes soldar, puedes aplicar estaño con soplete, pero si no sabes, existen acoples de compresión o push-fit que se instalan sin necesidad de soldadura.
  • Vuelve a abrir el agua y revisa.

Os aconsejamos que, si la tubería es muy vieja y presenta varias fugas pequeñas, será mejor que reemplacéis un tramo más largo que seguir parchando.

Cómo arreglar una fuga de agua en la ducha

Las fugas en la ducha son bastante comunes, especialmente en las conexiones del grifo, el flexo o el rociador. La ventaja es que suelen ser fáciles de detectar porque el agua se ve a simple vista. Sigue estos pasos para arreglar una fuga de agua en la ducha:

  1. Comprueba si la fuga viene del grifo o del tubo. Cierra la llave de paso del baño y desmonta el grifo con una llave inglesa.
  2. Revisa las juntas. Normalmente la pérdida se debe a una junta de goma deteriorada en la conexión entre el grifo y la tubería o entre el flexo y el grifo. Cambiarla cuesta muy poco y se hace en segundos.
  3. Aplica cinta de teflón en las roscas. Si las uniones no ajustan bien, da 4 o 5 vueltas con cinta de fontanero (PTFE) antes de volver a montar.
  4. Vuelve a instalar el grifo y aprieta sin forzar.
  5. Abre el agua y prueba. Si sigue goteando, revisa si la fuga proviene del interior del grifo. En ese caso, puede necesitar un cartucho o válvula nueva.

Cómo arreglar una fuga de agua en la pared

Cuando ves una mancha húmeda o una burbuja en la pintura, es señal de que hay una fuga dentro de la pared. Aquí las cosas se complican un poco más, pero también hay soluciones efectivas.

  1. Cierra el agua y observa si la mancha se seca. Si lo hace, confirmas que la fuga proviene de la instalación interna.
  2. Localiza el punto exacto. Puedes ayudarte de un detector de humedad o cámara térmica (muchas ferreterías las alquilan).
  3. Haz una pequeña apertura en la pared. Solo lo justo para acceder a la tubería afectada.
  4. Identifica el tipo de tubería (PVC o cobre) y aplica la reparación adecuada (como explicamos antes).
  5. Deja secar la zona y aplica un producto antihumedad. Una vez arreglada la fuga, seca la pared con un deshumidificador o con el tiempo antes de tapar.
  6. Repara el revestimiento. Tapa el hueco con yeso o masilla y pinta de nuevo.

Si la humedad se repite en el mismo punto, probablemente haya una microfisura o una unión defectuosa en el interior. En ese caso, conviene llamar a un profesional con cámara endoscópica.

Mejores soluciones a fugas en tuberías

Dependiendo de la magnitud del problema, puedes optar por soluciones más rápidas y temporales, que son baratas y puedes detener la pérdida al momento, o soluciones permanentes, que implican reparar o reemplazar la parte dañada pero ya no te tienes que preocupar más por el tema.

Mejores soluciones rápidas

Lo que más te recomiendo es una cinta autovulcanizable o de reparación. Es una cinta de goma que se estira y se adhiere sobre sí misma. Ideal para fugas pequeñas en tuberías de PVC o cobre. Soporta presión y temperatura. También tienes la masilla epoxi para fontanería. Se moldea con los dedos y endurece incluso bajo el agua. Perfecta para grietas o uniones con filtraciones leves.

Mejores soluciones permanentes

Lo mejor es que sustituyas el tramo de la tubería que está mal, es la forma más eficaz y duradera de eliminar fugas. Se corta el tramo dañado y se reemplaza por uno nuevo con manguitos o uniones compatibles.

Por supuesto siempre puedes intentar una reparación profesional con soldadura o acoples de compresión. En tuberías de cobre o sistemas de alta presión, lo mejor es optar por una soldadura con estaño o utilizar conectores herméticos que garanticen la estanqueidad total.

Saber cómo arreglar una fuga de agua no es tan complicado como parece, pero recuerda siempre cerrar el agua, secar bien la zona y elegir la solución adecuada según el tipo de tubería y el tamaño de la fuga. Si la pérdida es pequeña, una cinta o masilla bastará. Pero si la tubería está muy deteriorada o el agua sale a presión, lo más sensato es reemplazar el tramo o llamar a un profesional.

Cómo arreglar el inodoro que pierde agua

como arreglar el inodoro que pierde agua

Pocas cosas resultan tan molestas como un inodoro que pierde agua. Ese goteo constante, además de ser incómodo, puede hacerte gastar decenas de litros al día sin que te des cuenta.

Afortunadamente, arreglar un inodoro que pierde agua no siempre requiere llamar a un fontanero: en la mayoría de los casos, puedes solucionarlo tú mismo, por lo que os vamos a explicar cómo arreglar el inodoro que pierde agua paso a paso, las causas más comunes, qué materiales puedes usar para sellar la fuga y qué puedes hacer si el problema está en la cisterna.

Causas de que pierda agua el inodoro

Lo primero es identificar que está pasando, ya que un inodoro puede perder agua por varios motivos y no todos se solucionan de la misma manera. Las causas más frecuentes son:

  1. Desgaste de las juntas o gomas. Con el tiempo, las juntas que sellan las conexiones del inodoro se endurecen o agrietan, dejando pasar pequeñas fugas. Es lo más habitual y lo más fácil de solucionar.
  2. Problemas con la válvula de entrada o descarga. En los modelos con cisterna, estas válvulas controlan la entrada y salida del agua. Si alguna falla o se queda atascada, puede provocar que el agua gotee constantemente.
  3. Fisuras en la porcelana. Aunque no es lo más común, una pequeña grieta en la base o el tanque del inodoro puede dejar escapar agua poco a poco.
  4. Tornillos o tuercas flojas. A veces, basta con ajustar las sujeciones de la cisterna o del propio inodoro para detener la fuga.
  5. Mal sellado en la base. Si el sellado entre el inodoro y el suelo (la brida) se deteriora, puede filtrarse agua cada vez que tiras de la cadena.

¿Por qué gotea mi inodoro por la parte inferior?

Si notas agua alrededor de la base del inodoro, justo donde se une al suelo, probablemente el problema no está en la cisterna, sino en la conexión con la bajante o el sellado inferior.

Esto suele pasar porque la junta de salida está dañada, es una goma que une la taza del inodoro con la tubería de desagüe. Si está seca, deformada o rota, el agua se filtrará al exterior.

También puede ser que la silicona o masilla esté deteriorada. El sellado alrededor de la base puede haberse agrietado o despegado con los años. Puede pasar además que los tornillos de anclaje estén sueltos. Si el inodoro se mueve ligeramente, las juntas se desgastan y se producen fugas.

Lo bueno es que se pueden reparar fácilmente y es que a menudo, basta con sustituir la junta o aplicar un nuevo sellado. Si el inodoro está bien fijado y la fuga es pequeña, una masilla selladora puede ser suficiente para solucionarlo.

¿Qué se puede usar para sellar una fuga de agua?

Si el problema no es grave y la fuga es pequeña, existen varios productos selladores que pueden ayudarte a resolverla de forma rápida y bastante eficaz la verdad:

  • Silicona sanitaria. Es el sellador más común y resiste la humedad y el moho, ideal para aplicar entre la base del inodoro y el suelo. Usa una pistola aplicadora y deja secar al menos 12-24 horas antes de volver a usar el baño.
  • Masilla epoxi. Se presenta en forma de barra o pasta que se moldea con los dedos. Perfecta para sellar pequeñas grietas en la porcelana o conexiones metálicas. Endurece rápidamente y ofrece una resistencia muy alta.
  • Cinta autovulcanizable. En fugas pequeñas de tuberías o conexiones roscadas, esta cinta de goma puede servir como solución temporal hasta hacer una reparación más completa.
  • Sello de goma o junta nueva. Si la fuga está en la unión entre el tanque y la taza o entre el inodoro y la bajante, lo mejor es reemplazar la junta completa. No son caras y se venden en ferreterías con medidas estándar.

Cómo arreglar un inodoro que pierde agua paso a paso

como arreglar una fuga de agua en el lavabo

Ahora os explicamos cómo arreglar el inodoro que pierde agua paso a paso, de manera sencilla, aunque no tengas experiencia en fontanería, en 7 pasos.

1. Cierra la llave de paso del agua

Normalmente está justo al lado de la cisterna o en la pared. Gírala en sentido de las agujas del reloj hasta cerrarla por completo, así evitarás que siga entrando agua mientras trabajas.

2. Vacía la cisterna

Tira de la cadena para eliminar el agua que quede en el tanque. Si aún queda líquido, usa una esponja o una toalla para secarlo del todo.

3. Localiza la fuga

Observa bien de dónde proviene el agua.

  • Si cae por la base, el problema está en la junta o el sellado inferior.
  • Si gotea por detrás o por los tornillos de unión con la cisterna, puede tratarse de la junta de estanqueidad o de un exceso de presión.
  • Si escuchas un leve goteo dentro del inodoro, el fallo está en el sistema de descarga o en el mecanismo de llenado.

4. Ajusta los tornillos

A veces, basta con apretar los tornillos que fijan la cisterna a la taza o el inodoro al suelo. Usa una llave inglesa o un destornillador, pero sin pasarte porque si aprietas demasiado, podrías dañar la porcelana.

5. Sustituye la junta si está dañada

Si el agua sale por la unión entre el tanque y la taza, es probable que la junta de goma esté envejecida. Desmonta la cisterna (cerrando siempre la llave antes), retira la junta vieja y coloca una nueva del mismo tamaño.

6. Aplica sellador o silicona

Si la fuga está en la base del inodoro, limpia bien la zona y aplica silicona sanitaria blanca o transparente alrededor del borde. Pasa el dedo o una espátula para alisar la superficie y deja secar al menos 24 horas antes de volver a usarlo.

7. Abre la llave de paso y prueba

Una vez sellado o sustituido lo necesario, abre de nuevo la llave del agua y deja llenar la cisterna. Observa si sigue goteando. Si todo está seco,  ya has resuelto el problema resuelto.

¿Y cómo arreglar la pérdida de agua en cisterna?

Si el agua no se filtra al exterior, pero la cisterna pierde agua internamente hacia el inodoro, el problema está en su mecanismo interno. Esto se nota porque la cisterna nunca deja de llenarse o porque se escucha un leve goteo constante dentro del váter, incluso sin usarlo.

Esto suele ser porque la válvula de descarga está defectuosa (si no cierra bien, el agua sigue bajando lentamente aún después de haber tirado de la cadena), el flotador está mal regulado, o la junta del mecanismo de entrada está desgastada. En el caso de la válvula, simplemente limpia la goma o cámbiala por una nueva. Si es el flotador, ajusta el brazo del flotador para que cierre la entrada antes de llegar al borde. Para la junta, reemplázala por un modelo universal, es compatible con la mayoría de cisternas.

Si quieres saber más sobre esto, te recomendamos este artículo: Cómo arreglar la cisterna del baño que pierde agua.

Ahora ya sabes cómo arreglar el inodoro que pierde agua sin necesidad de llamar a un fontanero, pero recuerda, si el problema persiste o la porcelana tiene una grieta importante, ahí sí, llama a un profesional. La clave está en detectar el origen de la fuga, usar el sellador adecuado y revisar las juntas o mecanismos internos si el problema viene de la cisterna.

Cómo se cambia un enchufe de pared

como se cambia un enchufe

Ya sea porque el enchufe está suelto, quemado o simplemente quieres sustituirlo por uno nuevo más moderno, en esta guía te explico cómo se cambia un enchufe paso a paso, qué colores de cables corresponden a cada polo y cómo adaptarlo si se trata de un enchufe de tres patas.

Vamos a verlo con calma.

Herramientas para cambiar un enchufe

Antes de empezar, prepara las herramientas que vas a necesitar. No son muchas, pero todas cumplen una función clave para que el trabajo quede limpio y seguro:

  1. Destornillador plano y de estrella. Los necesitarás para quitar los tornillos de la tapa y del mecanismo interior.
  2. Comprobador de corriente o buscapolos. Sirve para asegurarte de que no haya electricidad antes de tocar los cables.
  3. Alicates o pelacables. Para cortar o pelar los cables si fuera necesario.
  4. Guantes aislantes. Te protegen de posibles descargas.
  5. Cinta aislante. Para reforzar las conexiones o aislar partes metálicas.
  6. Nivel o regla. Para colocar el nuevo enchufe recto y sin torceduras.

¿Cómo van los colores de los cables en un enchufe?

En una instalación eléctrica doméstica típica, los colores son los siguientes:

  • Marrón o negro: Fase, lleva la corriente.
  • Azul: Neutro, devuelve la corriente al circuito.
  • Verde y amarillo: Tierra, sirve como protección en caso de fallo eléctrico.

Saber esto es fundamental antes de conectar nada. Si mezclas los cables por error, el enchufe no funcionará correctamente e incluso puede ser peligroso.

Un consejo que te voy a dar es que antes de desconectar el enchufe viejo, haz una foto con el móvil. Así podrás guiarte por la posición original de los cables si tienes dudas al volver a conectar.

Cómo se cambia un enchufe paso a paso

1. Desconecta la corriente

Cambiar un enchufe de pared no lleva más de 15 o 20 minutos. Lo importante es hacerlo con calma y siguiendo el orden correcto, así que sigue estos pasos sobre cómo se cambia un enchufe.

Es el paso más importante de todos, dirígete al cuadro eléctrico de tu casa y baja el interruptor general. De esta forma cortarás la corriente en toda la vivienda.

2. Desmontar el enchufe viejo

como se cambia un enchufe de pared

Retira la tapa exterior del enchufe con un destornillador plano. Normalmente va encajada a presión o sujeta con un pequeño tornillo en el centro. Una vez retirada la tapa, verás el mecanismo interior y los tornillos que lo sujetan al cajetín empotrado en la pared. Afloja esos tornillos (normalmente dos, uno arriba y otro abajo) y saca el mecanismo con cuidado, dejando los cables a la vista.

Si el enchufe está muy antiguo o ennegrecido, ten bastante cuidado porque puede estar deteriorado por sobrecalentamiento. En ese caso, conviene revisar también el estado de los cables antes de conectar el nuevo.

3. Desconectar cables

Ahora llega el momento de desconectar los cables del enchufe viejo, así que en la parte trasera del mecanismo verás tres bornes o tornillos:

Uno para la fase (marrón o negro), otro para el neutro (azul) y el central o lateral para la tierra (verde o amarillo).

Afloja los tornillos de sujeción y libera los cables tirando suavemente y, si los extremos están pelados y dañados, corta un trozo y vuelve a pelarlos dejando unos 5-7 milímetros de cobre al descubierto. Tampoco te pases pelando porque el cobre nunca debe quedar fuera del borne, podría provocar un cortocircuito.

Si no estás seguro de qué interruptor corresponde al circuito donde vas a trabajar, corta la luz completa. Después, usa un buscapolos o comprobador de tensión sobre el enchufe para verificar que no hay electricidad. Solo cuando estés seguro de que no hay corriente, puedes continuar.

4. Conectar los cables al enchufe nuevo

Con el nuevo enchufe en la mano, conecta cada cable en su posición correcta:

  1. Fase: borne indicado con la letra L.
  2. Neutro: borne indicado con la letra N.
  3. Tierra: símbolo de tierra o tornillo central.

Introduce bien cada cable, asegúrate de que el cobre entra completamente y aprieta con firmeza el tornillo de sujeción. No dejes los cables tensos ni doblados. Deben quedar con una ligera holgura para que no se suelten si el enchufe se mueve. Si el modelo del enchufe lleva sistema de conexión automática (sin tornillo), simplemente inserta el cable hasta que quede fijado.

5. Montar el nuevo

Una vez conectados los cables, coloca el mecanismo dentro del cajetín empotrado. Alinea bien el enchufe para que quede recto y aprieta los tornillos de fijación superior e inferior.

Puedes hacerlo a simple vista, pero mejor si compruebas con un nivel que no haya quedado torcido. Si el cajetín está un poco dañado o flojo, puedes reforzarlo con tacos o masilla antes de apretar del todo.

6. Poner la tapa

Falta colocar la tapa exterior del enchufe, así que encájala o atorníllala, según el modelo. Asegúrate de que quede bien ajustada a la pared y sin huecos, tanto por estética como por seguridad.

Por último, sube el interruptor general y vuelve a conectar la corriente. Prueba el enchufe con un cargador, lámpara o dispositivo eléctrico para comprobar que funciona correctamente. Si todo va bien, acabas de aprender cómo se cambia un enchufe de pared como un profesional.

¿Cómo van los 3 cables en un enchufe?

Los tres cables de un enchufe (fase, neutro y tierra) tienen funciones diferentes y no deben mezclarse bajo ningún concepto. Aquí te dejamos esta tabla fácil para que lo recuerdes bien, es importante.

Cable Color Función Conexión
Fase Marrón o negro Lleva la corriente desde la red Borne L
Neutro Azul Retorna la corriente al circuito Borne N
Tierra Verde/amarillo Protección y descarga a tierra Símbolo de tierra (⏚)

Si tu instalación solo tiene dos cables (fase y neutro), es porque la instalación es antigua y no cuenta con toma de tierra. En ese caso, al cambiar el enchufe, deja libre el borne de tierra o conecta un cable de seguridad si decides actualizar la instalación más adelante.

Cómo se cambia un enchufe de 3 patas

Los enchufes de tres patas (también llamados de tres polos) son comunes en algunos aparatos eléctricos potentes o importados de otros países.
La tercera pata suele corresponder a la toma de tierra, una medida de seguridad que protege al usuario frente a descargas.

Veamos cómo se cambia un enchufe de tres patas a uno de dos, y viceversa.

Cambiar de un enchufe de dos patas a uno de tres

Si tu casa tiene una instalación antigua con enchufes de dos patas (sin tierra) y quieres actualizarlos a tres, debes tener en cuenta un detalle importante:
el nuevo enchufe tendrá un borne adicional (la toma de tierra), pero si tus cables son solo dos, ese borne quedará sin uso. Esto no es peligroso en sí mismo, pero la toma de tierra no funcionará, por lo que la instalación seguirá sin estar protegida frente a descargas.

Para disponer de una toma de tierra real, deberías actualizar el cableado desde el cuadro eléctrico, añadiendo un tercer cable (verde/amarillo) que conecte con una pica o toma de tierra común del edificio. Este trabajo, por seguridad, debe hacerlo un electricista autorizado.

Cambiar de un enchufe de tres patas a uno de dos

Por el contrario, si necesitas adaptar un aparato con enchufe de tres patas a una toma de dos (por ejemplo, en una vivienda antigua), puedes usar un adaptador de enchufe. Sin embargo, no es recomendable eliminar la conexión de tierra permanentemente, ya que perderías la protección eléctrica.

Lo ideal en estos casos es instalar enchufes de tres patas nuevos, aunque el aparato funcione con dos. La seguridad nunca está de más.

Ya sabes cómo se cambia un enchufe sin complicaciones: cortar la corriente, desmontar, identificar los cables, conectar correctamente y volver a montar. Con un poco de cuidado, esta pequeña reparación doméstica puede ahorrarte tiempo y dinero. ¡Esperamos haberos ayudado!

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