Limpiar la campana de la cocina no suele estar entre las tareas favoritas de nadie, pero es una de las más importantes para mantener una cocina limpia, sin olores y con una buena ventilación. La campana acumula grasa, vapor, humo y restos de cocción cada vez que se cocina, especialmente si se fríe o se usan aceites con frecuencia.
Veamos cómo limpiar la campana de la cocina de forma completa, pero ya os adelantamos que la clave está en hacerlo por partes: exterior, filtros o rejillas, interior y zonas cercanas al motor.
Herramientas para limpiar la campana
Antes de empezar, prepara todo lo necesario. Así evitarás parar a mitad de limpieza y podrás trabajar de forma más cómoda:
- Guantes de limpieza.
- Bayetas de microfibra.
- Esponja suave o estropajo no abrasivo.
- Papel de cocina.
- Desengrasante específico para cocina, te sirve un KH7.
- Agua caliente.
- Jabón lavavajillas.
- Barreño, fregadero o recipiente grande.
- Cepillo suave o cepillo de dientes viejo.
- Paño seco para el acabado.
- Escalera pequeña o taburete estable, si la campana está alta.
- Si tienes dudas sobre cómo desmontar filtros o piezas, el manual del fabricante.
Antes de limpiar, apaga la campana y, si puedes, desenchúfala o corta la corriente, es una precaución sencilla, pero importante cuando vas a trabajar cerca de luces, botones o zonas eléctricas.
Cómo limpiar el exterior de la campana extractora
El exterior de la campana suele llenarse de grasa, polvo y huellas. Aunque parezca una limpieza superficial, si no se hace con frecuencia la grasa se endurece y cuesta mucho más retirarla.
Primero, pasa papel de cocina o una bayeta seca para quitar polvo y restos sueltos. Después, aplica un desengrasante sobre una bayeta, no directamente sobre la campana, especialmente si hay botones, juntas o zonas donde el líquido pueda filtrarse.
Limpia con movimientos suaves y, si la campana es de acero inoxidable, intenta seguir la dirección del acabado para evitar marcas. No uses el lado verde del estropajo, porque puede rayar la superficie y dejar señales difíciles de disimular. Es mejor insistir con producto y paciencia que frotar con fuerza.
Si hay zonas muy pegajosas, deja actuar el desengrasante unos minutos y retira después con una bayeta húmeda. Para terminar, seca con un paño limpio, esto ayuda a evitar cercos y deja la campana con mejor aspecto. Lo ideal es limpiar el exterior una vez a la semana y si lo haces así, apenas te llevará unos minutos.
Cómo limpiar los filtros de la campana extractora
Los filtros o rejillas son una de las partes más importantes, su función es retener la grasa antes de que llegue al interior de la campana. Por eso, saber como limpiar los filtros de la campana extractora es fundamental para que el aparato funcione bien. Primero, retira los filtros con cuidado, normalmente tienen una pestaña o sistema de presión muy sencillo, pero si no estás seguro, consulta el manual. Sujétalos bien para que no caigan sobre la placa o el fuego.
Llena el fregadero o un recipiente grande con agua caliente, añade el jabón del lavavajillas y un poco de desengrasante. Introduce los filtros y déjalos en remojo entre 15 y 30 minutos. Después, frota con un cepillo suave, prestando atención a las esquinas y a la malla metálica, pero no dobles ni fuerces los filtros. Aclara con abundante agua caliente hasta que no queden restos de jabón ni desengrasante.
Algunos filtros metálicos pueden meterse en el lavavajillas, pero conviene comprobar antes las indicaciones del fabricante. Si están muy grasientos, es mejor quitar primero la suciedad más fuerte a mano. Antes de colocarlos de nuevo, deja que se sequen por completo, nunca pongas filtros húmedos dentro de la campana.
Cómo limpiar la campana extractora por dentro
Saber como limpiar la campana extractora por dentro ayuda a evitar malos olores, pérdida de potencia y suciedad acumulada en zonas difíciles. Con los filtros retirados, pasa papel de cocina por las superficies interiores accesibles, así eliminas la primera capa de grasa. Después, aplica desengrasante en una bayeta o esponja suave y limpia las paredes internas de la campana.
No pulverices producto directamente hacia el interior del aparato, sobre todo cerca de luces, cables, botones o aberturas, la idea es limpiar las superficies visibles y accesibles, no empapar el mecanismo. Si hay mucha grasa, no rasques con objetos metálicos ni con estropajos duros, aplica el KH7 u otro desengrasante, deja actuar y retira poco a poco. Puede que tengas que repetir el proceso varias veces si la grasa es espesa.
Sobre La limpieza del motor de la campana extractora, hay que tener cuidado, en general, el motor no debe desmontarse ni mojarse durante una limpieza doméstica normal. Puedes limpiar la zona cercana y retirar grasa de las partes accesibles, pero si el motor hace ruido, huele mal, pierde potencia o está muy sucio, lo mejor es llamar a un técnico.
Nuestros consejos para limpiar la campana de la cocina
Para limpiar bien la campana no hace falta usar mil productos, pero sí conviene seguir algunas recomendaciones básicas que te dejamos aquí:
- No uses el lado verde del estropajo ni productos abrasivos. Pueden rayar el acero inoxidable, el cristal o las superficies lacadas.
- Limpia la campana con frecuencia, ya que cuanto más tiempo pase la grasa pegada, más difícil será retirarla. La grasa reciente se limpia rápido; la grasa vieja necesita más producto, más tiempo y más esfuerzo.
- Utiliza productos desengrasantes reconocidos y adecuados para cocina, como KH7. El vinagre o el bicarbonato pueden ayudar en casos puntuales, pero para una campana con grasa acumulada suele funcionar mejor un buen desengrasante.
- No mezcles productos de limpieza, además de poder dañar la campana, algunas mezclas pueden ser peligrosas.
- Seca siempre bien las piezas antes de montarlas de nuevo. La humedad dentro de la campana no es recomendable y puede generar malos olores o problemas a largo plazo.
Cada cuánto debes limpiar la campana extractora
La frecuencia depende de cuánto cocines y del tipo de cocina que hagas. No obstante, como norma general, el exterior de la campana debería limpiarse una vez a la semana, así evitarás que se acumulen grasa, polvo y huellas.
Si los filtros son metálicos, conviene limpiarlos una vez al mes, ya que aunque son reutilizables, necesitan mantenimiento. Si se saturan de grasa, la campana pierde eficacia y los olores permanecen más tiempo en la cocina.
Si tu campana utiliza filtros de carbón activo, debes cambiarlos cada 3-6 meses, según el uso y las indicaciones del fabricante, puesto que estos filtros no se limpian como los metálicos y se fabrican para absorber olores y van perdiendo eficacia con el tiempo.
FAQs sobre la limpieza la campana extractora
¿Puedo usar vinagre o bicarbonato?
Sí, pero con moderación. El vinagre puede ayudar con olores o grasa ligera, y el bicarbonato puede ser útil en algunas manchas, pero no son tan eficaces como un desengrasante específico cuando la campana tiene mucha grasa acumulada. Además, el bicarbonato puede resultar ligeramente abrasivo si se frota demasiado. Si lo usas, hazlo con cuidado y prueba antes en una zona poco visible.
¿Cómo quito la grasa espesa?
Para quitar grasa espesa, lo mejor es no empezar frotando fuerte. Primero retira el exceso con papel de cocina, después aplica un desengrasante, deja actuar unos minutos y limpia con una esponja suave o bayeta. En los filtros, el remojo en agua caliente con jabón y desengrasante es la mejor solución. La grasa necesita tiempo para ablandarse y, si no sale a la primera, repite el proceso.
¿Pasa algo si no la limpio?
Sí. Si no limpias la campana, los filtros se saturan, el extractor pierde potencia y los olores se quedan más tiempo en la cocina. Además, la grasa acumulada puede gotear, generar malos olores y hacer que el aparato trabaje peor.
También es una cuestión de seguridad e higiene, una campana llena de grasa no solo queda mal, también puede aumentar el riesgo de problemas si cocinas con aceite o altas temperaturas.
¿Cuánto duran los filtros?
Los filtros metálicos pueden durar muchos años si se limpian correctamente y no se deforman. Solo habría que cambiarlos si están rotos, oxidados o demasiado deteriorados.
Los filtros de carbón activo, en cambio, deben sustituirse cada 3-6 meses aproximadamente. Si notas que la campana ya no elimina bien los olores, probablemente ha llegado el momento de cambiarlos.




