Cambiar la silicona de la ducha es una pequeña reparación doméstica que puede parecer complicada hasta que te pones a ello. Con el paso del tiempo, la silicona se ennegrece, se despega, acumula moho o directamente deja de cumplir su función, que viene siendo sellar correctamente las juntas para evitar filtraciones de agua. Por lo tanto, vamos a explicar cómo cambiar la silicona de la ducha para que lo podáis hacer vosotros mismos.
¿Es fácil reemplazar la silicona en una ducha?
Cambiar la silicona de la ducha no es técnicamente complicado, pero sí requiere cuidado y algo de tiempo. No se trata solo de quitar la silicona vieja y poner la nueva sin más, el verdadero secreto está en la preparación de la superficie y en aplicar el sellador correctamente.
Los que fallan al cambiar cambiar la silicona del baño suele ser por tres motivos principales:
- No eliminan completamente la silicona antigua
- Aplican la nueva silicona sobre superficies sucias o húmedas
- No alisan ni compactan bien el sellador
Si evitas estos errores y sigues el proceso adecuado, el resultado puede durar años, sin moho, sin filtraciones y con un acabado limpio y estético. Además, una vez aprendes a cambiar la silicona de la bañera o la ducha, el resto de juntas del baño te parecerán pan comido.
Cómo cambiar la silicona de la ducha paso a paso
1. Quita la silicona antigua
Si no se elimina bien la silicona vieja, la nueva no se adherirá correctamente y el trabajo durará muy poco. Para retirar la silicona antigua puedes utilizar un cúter, una rasqueta, una espátula o, si está muy dura o adherida, un producto eliminador de silicona.
Empieza cortando cuidadosamente los bordes de la junta con el cúter. Hazlo despacio para no dañar los azulejos, el plato de ducha o la bañera y una vez cortada, tira de la silicona y retírala en tiras si es posible. Si quedan restos pegados, utiliza la rasqueta o la espátula para eliminarlos.
En casos donde la silicona está muy envejecida o endurecida, aplicar un eliminador químico facilita mucho el trabajo, ya que estos productos ablandan la silicona y permiten retirarla casi sin esfuerzo tras unos minutos de actuación. Te aconsejamos que no tengas prisa en este paso, cuanto más limpia quede la junta, mejor será el resultado final.
2. Limpia la superficie
Una vez retirada la silicona antigua, toca limpiar a fondo la zona, muy importante para garantizar una buena adherencia del nuevo sellador. Primero elimina restos visibles de polvo o silicona con un paño seco y después, limpia la superficie con alcohol, vinagre blanco o un limpiador desengrasante.
El objetivo es eliminar grasa, suciedad, restos de jabón y posibles esporas de moho invisibles y si el baño tenía moho, conviene usar un producto específico antimoho antes de continuar.
Aclara bien y retira cualquier residuo del producto de limpieza, ya que la junta debe quedar completamente limpia antes de seguir.
3. Seca y protege
Antes de aplicar la nueva silicona, la superficie debe estar totalmente seca. No basta con que parezca seca, cualquier resto de humedad puede provocar que la silicona no selle bien o aparezcan hongos con el tiempo. Puedes dejar secar al aire durante varias horas o ayudarte con papel absorbente y un secador de pelo en modo frío o templado.
Una vez seca la zona, es muy recomendable proteger los bordes con cinta de carrocero. Pega la cinta a ambos lados de la junta, dejando visible solo el espacio donde irá la silicona. Con esto, evitarás manchas en azulejos y sanitarios y tendrás un acabado mucho más recto y profesional.
4. Aplica la nueva silicona
Ahora sí, llega el momento de aplicar la nueva silicona, para lo que necesitarás una pistola de calafateo y un cartucho de silicona sanitaria, preferiblemente con protección antimoho. Corta la boquilla del cartucho en diagonal, ajustando el tamaño del corte al grosor de la junta y coloca el cartucho en la pistola, empezando a aplicar la silicona de forma continua y uniforme. Unos consejos importantes:
- Mantén una presión constante sobre el gatillo.
- Avanza despacio, sin pararte.
- Aplica suficiente cantidad, sin quedarte corto.
No te preocupes si al principio no queda perfecto, en el siguiente paso se corrige el acabado.
5. Alisa
Alisar y compactar el sellador permite que la silicona penetre correctamente en la junta, selle mejor contra el agua y tenga un acabado liso y limpio. Puedes alisar la silicona de varias formas:
- Con el dedo humedecido en agua con jabón.
- Con una espátula específica para silicona.
- Con una herramienta alisadora.
Pasa el dedo o la herramienta con un solo movimiento firme, sin repasar demasiadas veces. Una vez alisada, retira la cinta de carrocero antes de que la silicona empiece a secarse, pero hazlo con cuidado y en diagonal para no estropear la junta recién hecha.
6. Secado
El último paso es dejar secar correctamente la silicona. Aunque algunas siliconas indican secado rápido, lo más recomendable es no mojar la zona durante al menos 24 horas, evitando el uso de la ducha o bañera en ese tiempo
¿Se puede poner silicona encima de la vieja?
Aunque técnicamente se puede aplicar silicona nueva sobre la vieja, no es recomendable porque suele provocar problemas como:
- Mala adherencia
- Aparición rápida de moho
- Desprendimiento prematuro
- Filtraciones de agua
La silicona nueva no se fija bien sobre una superficie ya sellada y envejecida, así que si quieres un resultado duradero, siempre hay que retirar la silicona antigua por completo.
Consejos para cambiar la silicona de la bañera
Para que el cambio de silicona te dure años y el sellado quede perfecto, te vamos a dejar por aquí nuestros consejos y recomendaciones:
- Si también es bañera, llénala antes de aplicar la silicona. Bastante útil ya que el peso del agua provoca una ligera dilatación. Si sellas con la bañera vacía, la silicona puede agrietarse con el uso.
- Utiliza siempre silicona sanitaria de calidad. Imprescindible usar un sellador específico con protección antimoho y antihumedad.
- No apliques silicona con prisas. Un cordón continuo, bien distribuido y correctamente alisado sella mejor que uno irregular o con cortes.
- Más cantidad no significa que lo vayas a sellar mejor, así que tampoco te pases con la silicona. Un grosor adecuado facilita el secado y mejora el acabado final.
- Respeta siempre los tiempos de secado. Aunque la silicona parezca seca al tacto, lo ideal es no usar la bañera ni la ducha durante al menos 24 horas.
- Revisa de vez en cuando las juntas. Detectar a tiempo un pequeño deterioro evita filtraciones mayores y alarga la vida útil del sellado.
Ahora que sabes cómo cambiar la silicona de la ducha, puedes enfrentarte a esta pequeña reparación con confianza. Es una tarea accesible, económica y muy agradecida, ya que el cambio visual y funcional es inmediato. Si ves que aún así te cuesta, no dudes en contactar con un manitas a domicilio.


