Saber cómo quitar el óxido de las herramientas no solo te ahorra dinero, sino que también alarga la vida útil de tus utensilios y mejora su rendimiento. Un destornillador oxidado pierde precisión, unas tijeras oxidadas no cortan bien y una llave fija con óxido puede llegar a dañar tornillos y tuercas.
Hoy vamos a explicaros cómo eliminar el óxido de las herramientas usando métodos caseros, productos comerciales y un proceso correcto de limpieza y mantenimiento.
Materiales necesarios para eliminar el óxido de las herramientas
Estas son las herramientas básicas que necesitarás:
- Cepillo de alambre: ideal para óxido superficial o medio.
- Lana de acero (000 o 0000): perfecta para acabados finos y piezas delicadas.
- Papel de lija: grano medio para óxido fuerte y grano fino para remates.
- Espátula metálica: útil cuando el óxido forma capas gruesas.
- Guantes de protección: imprescindibles para evitar cortes y productos agresivos.
- Gafas de seguridad: especialmente si vas a cepillar o lijar.
Luego, de forma complementaria, puedes contar con unos recipientes de plástico o vidrio (para vinagre o mezclas), trapos de algodón, cepillo de dientes viejo (muy útil en zonas pequeñas) y aceite lubricante o aceite multiusos.
Cómo quitar óxido de herramientas con métodos caseros
Los métodos caseros son económicos, eficaces y perfectos para la mayoría de los casos domésticos. Funcionan especialmente bien cuando el óxido no ha penetrado demasiado en el metal.
Vinagre blanco
El vinagre blanco es uno de los remedios más eficaces para eliminar el óxido de las herramientas gracias a su contenido en ácido acético. Para usarlo correctamente:
- Coloca la herramienta en un recipiente.
- Cúbrela completamente con vinagre blanco.
- Déjala actuar entre 4 y 24 horas, según el nivel de óxido.
- Sácala y frota con un cepillo de alambre o lana de acero.
- Aclara con agua y seca bien.
Es muy eficaz incluso con si hay un nivel medio de óxido, siendo económico y fácil de conseguir. Por otro lado, puede oscurecer ligeramente el metal si se deja demasiado tiempo y tampoco es recomendable para piezas con mangos de madera.
Bicarbonato de sodio
El bicarbonato es ideal para para un nivel de óxido ligero y para herramientas delicadas. Úsalo así:
- Mezcla bicarbonato con agua hasta crear una pasta espesa.
- Aplica la mezcla sobre el óxido.
- Deja actuar entre 1 y 2 horas.
- Frota suavemente con un cepillo o lana de acero fina.
- Aclara y seca bien.
No es agresivo y es perfecto para darle un mantenimiento preventivo a tus herramientas. Por su eficacia, no funciona muy bien si ya está muy oxidada.
Limón y sal
Este método combina la acidez del limón con la acción abrasiva de la sal. Es especialmente útil para herramientas pequeñas o de uso ocasional, y para aplicarlo lo puedes hacer en 5 pasos:
- Espolvorea sal sobre la zona oxidada.
- Exprime limón hasta cubrir la sal.
- Deja actuar entre 2 y 6 horas.
- Frota con un cepillo o estropajo.
- Aclara y seca completamente.
Eliminar el óxido de las herramientas con métodos comerciales
Cuando el óxido es profundo o el tiempo apremia, los productos comerciales ofrecen una solución rápida y muy eficaz. Puedes utilizar un spray antióxido, que penetra en el óxido y lo afloja, facilitando su eliminación. Solo tienes que pulverizarlo directamente sobre la zona afectada y dejarlo actuar el tiempo indicado. Luego, solo te faltará frotarlo bien y limpiar. Son ideales para tornillos, bisagras y mecanismos móviles.
Luego tienes desoxidantes químicos, que son productos más potentes para restauraciones más importantes. Os recomendamos bastante usar guantes y trabajar en un lugar ventilado por si acaso, siguiendo estrictamente las instrucciones del fabricante y sin prolongar el tiempo de aplicación innecesariamente. Estos productos son la mejor opción cuando los métodos caseros no funcionan.
Cómo limpiar herramientas oxidadas
Eliminar el óxido no es el final del proceso, limpiar correctamente las herramientas oxidadas es lo que garantiza que el problema no vuelva a aparecer y solo tienes que seguir tres pasos:
- Lavar. Limpia los restos de óxido, producto o mezcla con agua y, si es necesario, un poco de jabón neutro.
- Secar. Seca inmediatamente con un trapo limpio. La humedad es el principal causante del óxido.
- Lubricar. Aplica una capa fina de aceite multiusos o aceite específico para herramientas. Esto crea una barrera protectora frente a la humedad.
¿Es mejor el vinagre o el bicarbonato de sodio para el óxido?
Si hay poco óxido y es solo algo a nivel superficial o como mantenimiento preventivo, bastaría con el bicarbonato de sodio, pero si ya tienes que quitar más óxido el vinagre blanco es mejor, actúa más rápido y en profundidad.
Si tienes dudas, empieza por bicarbonato y pasa al vinagre si ves que el óxido no desaparece.
¿Cuál es el mejor producto para quitar el óxido?
El mejor producto es el que se adapta a tu situación concreta:
- Para uso doméstico ocasional: vinagre blanco.
- Para mantenimiento frecuente: bicarbonato de sodio.
- Para restauraciones o uso profesional: desoxidantes químicos comerciales.
¿Y el más rápido?
Si lo que quieres es acabar cuanto antes pues los métodos comerciales serían más rápidos, tanto el spray antióxido como un desoxidante químico, seguido de un cepillado mecánico. En pocos minutos puedes devolverle la vida a una herramienta muy deteriorada, siempre que luego la limpies y lubriques correctamente.
Aprender cómo quitar el óxido de las herramientas es una habilidad práctica, útil y fácil de dominar. Con los métodos adecuados puedes eliminar el óxido de las herramientas, limpiar herramientas oxidadas correctamente y evitar que el problema vuelva a aparecer. Así que ya sabes, déjala bien limpia y dale un buen mantenimiento de vez en cuando para que te dure lo máximo posible.




